Carlos Martínez es una de las voces más reconocidas del fútbol en España. El periodista deportivo lleva más de tres décadas narrando partidos de LaLiga, que, por cierto, arranca este fin de semana.
Ahora lo hace en Movistar Plus+ junto a Álvaro Benito, pero antes lo hizo en Canal+ con Michael Robinson.
Su primera retransmisión fue en Huelva, en el Trofeo Colombino, un encargo de Alfredo Relaño en el último momento porque José Ángel de la Casa no consiguió la excedencia en TVE.
Pero antes de convertirse en una estrella de la televisión, Carlos Martínez tuvo una infancia muy humilde junto a su familia en el madrileño barrio de San Blas.
"Yo soy de barrio, de San Blas, y a mucha honra", reconocía con orgullo en una entrevista para El País.
Vivió junto a sus cuatro hermanos en un piso modesto de esta zona de clase obrera situada al este de la capital.
"No teníamos dinero para el fútbol ni para cromos", explicó. "Llegué a hacer mi primera colección estraperleando un álbum porque mi tío trabajaba en Coca-Cola".
Carlos Martínez junto a Michael Robinson, fallecido en 2020.
El verdadero retrato de aquella familia, sin embargo, está en sus padres: "Mi padre curró desde los 12 años en una empresa de herramientas de coche y mi madre, ama de casa". Pese a las dificultades, Carlos pudo estudiar una carrera universitaria.
Además de las dificultades económicas, Carlos Martínez tuvo que lidiar en esos años con una durísima realidad. Y es que, San Blas estaba sumida por entonces en la "pandemia" de la heroína.
La droga estaba presente "en el colegio, en la calle, en el portal".
De hecho, algunos amigos se quedaron por el camino. "Probablemente por azar, por fortuna, no sé si por eso". En cualquier caso, aquello le dio una lección de vida: "Venía de ahí es una ventaja".
Biología Marina
Su pasión por el fútbol le vino desde bien pequeño, cuando jugaba con otros críos en el barrio. Eso sí, aquellas pachangas no tienen nada que ver con las de ahora.
"El fútbol era dos jerseys haciendo de postes con unas piedras y un descampado. La magia era que una pelota siempre la tenía alguien", recordaba en Marca.
Un campo de verdad era casi un lujo al alcance de unos pocos. "Solo lo encontrabas cuando te federabas", explicaba. "Si éramos pocos, un gol regañao. Si éramos muchos, un partidillo con dos porterías. Nada más".
El futuro de Carlos Martínez bien podría haber estado en el césped de los campos de fútbol, porque llegó a probarse como futbolista profesional: hizo la pretemporada con el San Sebastián de los Reyes, recién ascendido a Segunda B.
Sin embargo, ese verano aprobó una oposición para entrar en la SER. Pero la decisión estaba tomada: "Tenía muy claro que era mucho mejor hablando que dando patadas".
Y ojo, que también estuvo cerca de elegir otro camino académico. "Yo elegí Periodismo y estuve a punto de hacer Oceanografía o Biología Marina", contó.
Carlos Martínez, junto a Álvaro Benito y Maldini.
Sin embargo, las dificultades logísticas que habría supuesto irse a La Coruña terminaron inclinando la balanza hacia Ciencias de la Información.
La radio acabó siendo su puerta de entrada al periodismo y, posteriormente, la base a sus inconfundibles narraciones: "Parte de mi estilo es radio trasladada a la tele".
