Publicada

Para millones de espectadores, Pablo Motos (60) es el rostro de la disciplina, el trabajo incansable y el dominio del tiempo televisivo en el prime time.

Sin embargo, el camino que llevó al comunicador desde su Requena natal hasta la cúspide del entretenimiento no estuvo asfaltado de certezas. Más bien se llenó de sobresaltos, huidas y un abismo del que logró salir justo a tiempo.

Y es que su adolescencia, marcada por la hiperactividad no diagnosticada y el peligroso influjo de las malas compañías, fue una auténtica montaña rusa de emociones.

Pablo Motos. Podcast

La guitarra que lo salvó todo

En octubre de 2015, durante su entrevista con Bertín Osborne en el programa En la tuya o en la mía (TVE), el presentador se abrió en canal sobre su compleja niñez.

"De niño yo era un auténtico demonio, hiperactivo antes de que existiera ese diagnóstico. Rompía cosas, no paraba quieto... Y de adolescente me junté con malas compañías", recordaba.

"Entré en casas a robar, me perseguía la policía... Hasta que un día la cosa se puso muy seria con un accidente de un amigo y me di cuenta de que si seguía por ese camino acabaría en la cárcel o muerto", detalló al evocar aquel trágico punto de inflexión que le hizo reaccionar y virar el rumbo de su destino.

Si fuera de casa era un tarambanas, también lo era dentro: Motos ha relatado que quemó la casa de sus padres en dos ocasiones de forma accidental mientras experimentaba con objetos y fuego.

En medio de ese abismo juvenil, la intuición de sus padres y el arte actuaron como el salvavidas definitivo.

Su padre, consciente de la necesidad de encauzar el turbión interior de su hijo, le compró una guitarra flamenca para intentar canalizar esa energía desbordante que amenazaba con consumirlo.

"Mi salvación fue la música. Mi padre me compró una guitarra flamenca y ahí encontré una vía de escape para encauzar toda la energía y la rabia que llevaba dentro", revelaba sobre la herramienta que cambió su vida.

Un instrumento que, a día de hoy, lo sigue acompañando en su programa de Antena 3, El Hormiguero, y del que echa mano cuando quiere cantar en directo con alguno de sus invitados.