La rutina de Georgina Rodríguez está marcada por la familia, el trabajo y el deporte. La modelo y empresaria mantiene una agenda intensa que comienza temprano y que, independientemente de la ciudad en la que se encuentre, intenta organizar alrededor de unos hábitos muy concretos.
La alimentación y el ejercicio ocupan un lugar destacado en su día a día, especialmente como parte de su objetivo de mantenerse sana y fuerte.
"Por las mañanas me tomo una tortilla francesa con un zumo de naranja y un café con leche", confesaba en una entrevista para Women's Health. Un desayuno sencillo y completo que le permite comenzar la jornada con energía antes de continuar con el resto de sus obligaciones.
Georgina Rodríguez en un photocall.
Después llega el entrenamiento. "A media mañana me tomo un plátano, después de entrenar", explicó, incorporando así una pieza de fruta en su alimentación tras la actividad física.
Para Georgina, hacer ejercicio no es algo puntual, sino una parte habitual de su rutina y una forma de cuidar tanto su estado físico como su bienestar.
Su jornada comienza muy pronto. "Un día muy ajetreado me despierto a las 6:30 de la mañana para ir al cole con los niños. Luego me encargo de las obras de nuestras casas, de nuestros empleados. La logística de nuestras casas también la organizo yo", reveló en una entrevista en El Hormiguero.
Su vida transcurre además entre diferentes países y viviendas, con propiedades y compromisos familiares en Madrid, Arabia Saudita, Portugal y Marbella. A pesar de estos constantes cambios de ubicación, asegura que intenta mantener una estructura similar allá donde se encuentre.
Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo.
"Mi rutina, allá donde voy, siempre es la misma: hijos, entreno, de vez en cuando voy a restaurantes y a trabajar", explicó en el medio citado. Una organización que le permite mantener sus hábitos incluso cuando sus compromisos profesionales y familiares la obligan a viajar.
El deporte tiene un peso especial dentro de su rutina. Georgina apuesta por mantenerse activa y trabajar su condición física, convirtiendo el entrenamiento en uno de esos momentos que intenta reservarse independientemente de lo ocupada que esté.
Para ella, el objetivo va más allá de la estética: busca sentirse sana, fuerte y con energía para afrontar el ritmo de vida que mantiene.
Más allá de su rutina personal, Georgina ha destacado en diferentes ocasiones la importancia de transmitir determinados valores a sus hijos. "Cristiano y yo venimos de familias muy humildes. Nosotros sabemos el valor que tiene cada oportunidad. A nuestros hijos les inculcamos que hay que agradecer", aseguró.
