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De abanicar corazones a romper el escenario. Este viernes, 17 de julio, J Kbello se ha alzado como ganador en la gran final de Tu cara me suena. Con un 51% de los votos, era el clarísimo favorito para alzarse con los 30.000 euros del premio, que ha compartido con María Parrado.

Su paso por el programa presentado por Manel Fuentes en Antena 3 ha sido un auténtico viaje camaleónico que, gala tras gala, nos ha dejado con la boca abierta.

A lo largo de las semanas, el pulsador no se lo puso fácil. Pero él convirtió cada reto en una obra de arte. Ha enamorado al público imitando a todo tipo de artistas: desde el pop de los 80 de Locomía al clásico rock de un icono como Elvis Presley o los ritmos latinos de Ricky Martin. Se ha atrevido con todo.

Con cada caracterización (maquillaje extremo incluido), el gaditano ha logrado lo más difícil en este programa: que te olvides del concursante para ver, única y exclusivamente, al personaje original. Un trabajo maestro que, sin duda alguna, ha bordado. Y con puntilla.

A continuación, repasamos las mil caras de un artista que se ha ganado a pulso el título de rey de la imitación.

Homenaje a Hugh Jackman

Su última actuación en el concurso resumía a la perfección el espíritu de J Kbello como artista total.

Su espectacular transformación en Hugh Jackman con el tema principal de The Greatest Showman ha demostrado, una vez más, que tiene una presencia escénica arrolladora, una afinación impecable en pleno movimiento y una energía desbordante.

El gaditano no solo ha estado a la altura, sino que ha convertido el plató en un auténtico circo de magia y emoción, clavando cada mirada, cada paso de baile y la imponente potencia vocal del actor australiano.

Un despliegue de talento tan salvaje que la audiencia se ha rendido definitivamente a sus pies, recompensando su brillante trayectoria en el concurso y empujándolo directo hacia la cima del triunfo.

En la piel de Locomía

El concurso empezó por todo lo alto, y J Kbello no tardó en demostrar que lo suyo no es solo cantar, sino mutar por completo.

Su debut con Locomía fue una explosión de dotes interpretativas, con abanicos y una precisión milimétrica en el baile que dejó a Àngel Llàcer completamente absorto. Ya entonces dejó bien claro que venía a por todas.

Rasgando la voz con Sergio Dalma

Uno de los momentos más mágicos de su paso por el programa fue cuando le tocó aparcar el baile para concentrarse puramente en la garganta.

Imitar a Sergio Dalma son palabras mayores, pero J Kbello logró capturar esa arenilla tan característica de la voz del catalán, regalándonos una actuación íntima, romántica y con una fuerza emocional que puso los pelos de punta a todo el plató.

Rompiendo moldes en la piel de Lady Gaga

Si alguien dudaba de su capacidad para el riesgo absoluto, la noche en la que se transformó en Lady Gaga despejó cualquier incógnita.

Con taconazos, enfundado en un ceñidísimo body rojo, con una actitud arrolladora y un torrente vocal impecable, el cantante demostró que no le teme a las divas del pop internacional.

Fue un espectáculo teatral, excéntrico y vocalmente perfecto.

El groove de Bruno Mars

Hacer de Bruno Mars requiere tres cosas: un ritmo endiablado a la hora de moverse, un falsete impecable y una resistencia física de atleta.

J Kbello clavó la propuesta. Se adueñó del escenario con un despliegue de funk y pop que hizo que el mismísimo jurado se levantara de sus asientos para bailar. Su imitación, como todas, rozó la perfección técnica.

La épica de Imagine Dragons

El momentazo épico llegó cuando el pulsador le otorgó el reto de interpretar a Imagine Dragons.

Fue entonces cuando supimos que veríamos algo grande. J Kbello se transformó en Dan Reynolds derrochando una energía oscura, volcánica y de estadio de fútbol.

Su potencia vocal en los estribillos demostró que el rock alternativo tampoco tiene secretos para él.

Un calco de Elvis Presley

El rock clásico, que sienta como un guante a su talento, también tuvo su espacio de oro en el repertorio del concursante.

Cuando le tocó transformarse en Elvis Presley, J Kbello no se limitó a imitar el icónico movimiento de pelvis y su tupé inconfundible, sino que adoptó esa voz grave y aterciopelada que enamoró al mundo en los años 50.

Fue una actuación electrizante, cargada de sensualidad y respeto por el Rey del Rock, que terminó de coronarlo como el camaleón definitivo de la edición.

El ritmo de Ricky Martin

Si hubo un punto de inflexión temprano, fue su transformación en Ricky Martin.

Con una energía desbordante y ese carisma felino del puertorriqueño, Kbello incendió el plató a golpe de cadera.

En ese momento, el público y el jurado lo entendieron: estábamos ante un competidor de categoría titánica.

El fraseo de Daddy Yankee

No contento con imitar a Ricky Martin, se metió en la piel de otro boricua internacional: Daddy Yankee.

Lejos de quedarse en la superficie, el cantante clavó el fraseo rápido, la voz rasgada y esa energía arrolladora que convirtió a Gasolina en un himno mundial.

Fue un despliegue de puro ritmo y actitud callejera con el que no solo puso a perrear a todo el plató, sino que confirmó que es capaz de dominar cualquier estilo que le echen encima.

La garra de Aerosmith

Pero no solo de ritmos latinos vive el artista. Cuando le tocó ponerse en la piel de otros gigantes de la música demostró una versatilidad vocal que muy pocos concursantes han tenido en la historia del formato.

El verdadero subidón de adrenalina llegó al ponerse en la piel de Steven Tyler, el carismático líder de Aerosmith.

Con una caracterización salvaje, una actitud puramente canalla y unos agudos desgarradores que parecían imposibles, logró transmitir la auténtica esencia del rock de estadio.

Magia en 'El Rey León'

En un giro absolutamente entrañable que demostró que no tiene límites, J Kbello nos transportó directamente a nuestra infancia con un emotivo homenaje a El Rey León.

Cambiando los trajes de estrella del pop por una caracterización fantástica, el cantante llenó el plató de la magia, la luz y la nostalgia de la sabana africana.

Fue una actuación cargada de sensibilidad y color que demostró que, además de un gran imitador y un excelente bailarín, es un artista total capaz de emocionar a grandes y pequeños por igual.

El toque de emoción: Slimane

Si hubo una actuación que encogió el corazón de España, fue su imitación de Slimane.

J Kbello se desnudó vocalmente para recrear la sobrecogedora y magnética puesta en escena que el francés llevó a Eurovisión.

Con una intensidad dramática brutal, cantando a capela y clavando ese torrente de voz tan desgarrador, demostró que detrás de tanta espectacularidad y baile hay, por encima de todo, un cantante con una sensibilidad extraordinaria.

Una final con su nombre

Con este arsenal de actuaciones a sus espaldas, J Kbello no ha tenido rival. Ha sido tierno, gamberro, divo, rockero y seductor. En la noche del pasado viernes, el broche de oro estaba más que asegurado.

"Lo he dicho muchas veces. Me he tomado muy en serio esto. Soy muy friki en todos los sentidos y me ha hecho muy feliz", admitía poco antes de conocer el veredicto.

"Mi madre decía que antes de andar bailaba y dije que si estaba aquí lo iba a hacer todo. Después de hoy me he quedado agustísimo", añadía.

"Siempre me he imaginado este momento. Agradecerle a María porque hablábamos de estar aquí y se ha cumplido. Si no hubiera ganado, yo hubiera tenido el mismo sentimiento", decía tras proclamarse vencedor.

"Se lo dedico a la gente que ha confiado en mí, a mi familia. También, no sé si me estará viendo, a mi hijo Mateo. Sé que me dijiste si no importaba si ganaba, te lo dedico a ti que eres el amor de mi vida", añadía.

Emocionado, reconocía que "todo esto es gracias a la gente que no confiaron y me dieron muchos palos, que estoy luchando".

Sobre los 30.000 euros del premio, ha detallado: "Estoy muy feliz con haber compartido con mi María y siento que este premio es de los dos. Quiero que sea para ambos". Mientras la cantante elegía a la Asociación Autismo Chiclana, de su localidad natal, J Kbello ha optado por Siempre contigo, una protectora de animales.

Por fin se ha cerrado el telón. J Kbello ha llegado a la gala final con el cariño unánime de la audiencia y un saco lleno de dieces por parte del jurado.

"Es un trabajador incansable, no se pone límites. Se propone un reto, lo trabaja y lo consigue. Es un 60, bailarín, cantante, actor... Lo tiene todo", decía Chenoa. Lolita, por su parte, sentenciaba: "Para mí es merecedor absoluto de ganar".

El hombre de las mil caras ya ha hecho historia en Tu cara me suena.