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Si eres amante del cine de terror con criaturas inquietantes, tensión constante y una buena dosis de ciencia ficción, Ash es una de las películas que no pueden faltar en tu lista.

Con una duración de 95 minutos, este thriller combina supervivencia, misterio y horror en una historia que mantiene la tensión desde los primeros minutos y que se ha convertido en una de las propuestas más comentadas del género en Prime Video.

El film apuesta por una combinación de suspense, horror psicológico y supervivencia en un escenario tan fascinante como aterrador, un planeta lejano donde nada es lo que parece.

Dirigido por Flying Lotus, la película está protagonizada por Liza González y Aaron Paul, quienes encabezan un reparto que se mueve entre la ciencia ficción más clásica y el terror de supervivencia.

La historia sigue a Riya, una astronauta que despierta completamente sola en una estación de investigación situada en el planeta Ash. Al recuperar la conciencia descubre una escena dantesca en la que toda la tripulación ha sido asesinada y ella no recuerda absolutamente nada de lo ocurrido.

Mientras intenta descubrir las últimas horas mediante fragmentos de memoria, aparece Brion, un hombre que asegura haber acudido para rescatarla tras recibir una señal de socorro.

Sin embargo, Riya comienza a sospechar que no puede confiar en él. A medida que ambos investigan qué ocurrió realmente en la estación, salen a la luz inquietantes experimentos, extrañas formas de vida y una amenaza que parece haber tomado el control del lugar.

La protagonista deberá decidir en quién confiar y mientras lucha por sobrevivir en un entorno completamente hostil donde cualquier paso en falso puede ser el último.

Uno de los grandes aciertos de Ash es su atmósfera. La película apuesta por escenarios claustrofóbicos, iluminación tenue y un constante sentimiento de paranoia que recuerda a grandes clásicos como Alien o La cosa.

A ello se le suma una potente banda sonora y un apartado audiovisual muy cuidado que refuerzan la sensación de aislamiento y peligro permanente.

Con una duración ajustada de apenas una hora y treinta y cinco minutos, Ash ofrece un thriller de ciencia ficción intenso, repleto de giros, tensión y secuencias inquietantes que evita por completo tiempos muertos o acciones en guion innecesarias.

Una propuesta ideal para quienes disfrutan de las historias espaciales con un marcado componente de terror psicológico y que confirma el buen momento que atraviesa el género.