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Hablar de croquetas es hablar de uno de los grandes tesoros de la gastronomía española. Pocas recetas despiertan tanta pasión y tantas discusiones familiares como esta. Cada casa tiene su propia versión, heredada de padres a hijos, y todos defienden que la suya es la mejor.

Sin embargo, detrás de unas croquetas realmente cremosas y llenas de sabor hay mucho más que un buen jamón.

Aunque pueden parecer sencillas, conseguir una croqueta perfecta requiere paciencia, una buena bechamel y el equilibrio adecuado entre todos los ingredientes. De hecho, uno de los errores más habituales es pensar que el protagonismo debe recaer exclusivamente en el relleno.

Alberto Chicote insiste en que unas buenas croquetas no se elaboran únicamente con jamón. La clave está en su masa y, para ello, el chef sigue la siguiente receta.

Ingredientes

  • Jamón ibérico
  • 1 Litro de leche
  • 500 g de nata
  • 1 punta de jamón
  • 1 cebolla
  • Harina
  • Huevo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Nuez moscada
  • Pan rallado

Paso 1

En un cazo echamos 800 ml de leche entera, 200 ml de nata y un hueso de jamón. Ponlo a fuego medio durante 20 minutos sin que llegue a hervir.

Paso 2

En una sartén añade 60 gramos de mantequilla y 30 gramos de aceite de oliva.

Paso 3

Picamos la cebolla y la añadimos.

Paso 4

Dejamos que coja un color transparente y, en este momento, añadimos los trozos de jamón.

Paso 5

Añade la leche caliente poco a poco en la sartén y mezcla hasta que este completamente disuelto.

Paso 6

Salpimentamos al gusto y agregamos nuez moscada.

Paso 7

Reserva la masa en un bol cubierto con papel film y llévalo a la nevera.

Paso 8

Cuando esté fría, prepara la harina, el huevo y el pan rallado.

Paso 9

Ahora solo toca darles forma pasándolas por este proceso

Paso 10

Fríe las croquetas y ¡a disfrutar!

La cebolla aporta dulzor y profundidad de sabor, mientras que la mezcla de mantequilla y jamón permite elaborar un roux equilibrado. A partir de ahí, se incorpora la leche caliente poco a poco para que no salgan grumos.

En cuanto al jamón, aunque sea para unas croquetas es importante que sea de calidad. Cuanto mejor sea el producto, mejor sabrán las croquetas. También es importante que la masa repose durante unas cuantas horas, preferiblemente toda la noche, para que adquiera consistencia y sea más fácil darle forma.

El siguiente paso consiste en empanar las croquetas pasándolas por huevo y pan rallado antes de freírlas en abundante aceite caliente.

El objetivo es conseguir una cobertura crujiente y dorada que contraste con el interior cremoso, uno de los aspectos más valorados por los amantes de este plato.

Croquetas de jamón cremosas.

Siguiendo esta receta podrás también elaborarlas de diferentes tipos. De pollo, boletus, cocido, marisco o queso, aunque las de jamón siguen ocupando un lugar privilegiado en bares, restaurantes y hogares de toda España.

Para Chicote, el secreto no está únicamente en la calidad del jamón, sino en construir una buena base desde el principio. Porque unas croquetas memorables no se hacen solo con un gran relleno, sino con una bechamel trabajada con mimo y una cebolla bien cocinada.