Antena 3 ha hecho de la necesidad virtud a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo que obligaba al cese de las emisiones de El Rosco, la prueba estrella de Pasapalabra.
Después de acatar el fallo judicial emitiendo el último Rosco de la historia, el concurso más visto de la televisión inicia este viernes una nueva etapa al estrenar prueba final.
Porque, dejémoslo claro desde el principio: Pasapalabra se mantiene en Antena 3, siguen los mismos concursantes, Javier Alonso y David Trigo, y el bote continúa en las mismas cifras.
Hasta el azul y el naranja, los colores icónicos de Pasapalabra se quedan. Lo que ha pasado a mejor vida es El Rosco.
La nueva prueba final de Pasapalabra adapta DallAZetA, un formato original de la televisión suiza (RSI) que se ha emitido durante varias temporadas. En el concurso de Antena 3 llevará por título AlaZ.
Las diferencias con El Rosco son importantes, aunque si algo no cambia es que el juego cuenta con esa tensión que hacía que la gente se enganchara a los últimos minutos de Pasapalabra.
Y no solo eso, sino que la dificultad sube varios peldaños porque en AlaZ la estrategia también cuenta. Lo explicamos con detalle.
Como en su formato original, en AlaZ, los dos concursantes tendrán que encontrar la palabra exacta buscada a la definición que se le formula como pregunta.
David Trigo en 'AlaZ', la nueva prueba final de 'Pasapalabra'.
Sin embargo, y a diferencia de El Rosco, donde para una misma definición podía haber varias soluciones, porque se podían dar por válidos sinónimos que empezaran con la misma letra, aquí solo hay una posible.
Ahora, para que los concursantes den con las palabras que se piden, deben fijarse en los huecos de cada letra de la definición, algo que se verá tanto en plató -antes no tenían ningún tipo de referencia visual- como en casa.
El juego, evidentemente, recuerda al mítico Ahorcado, pues se puede ver de cuántas letras está formada la palabra que se busca. De ahí, que ahora sea habitual ver a los concursantes cerciorarse de cuántos huecos hay. Y si no, solo hay que fijarse en la mirada de David en su primer AlaZ.
Decimos que la emoción aumenta porque otra de las particularidades de AlaZ es que los concursantes, además de 'pasar palabra' en el caso de no saber la respuesta, pueden pedir una pista -una única por palabra- diciendo 'letra'. A cambio, se resta 5 segundos de tiempo.
La nueva prueva final de 'Pasapalabra' se llama 'AlaZ'
Mayor dificultad, más tiempo
Aquí los participantes tirarán de estrategia. Se acabará, por lo tanto, los programas en los que había veces que el tiempo se consumía sin que pasara nada, haciendo del final de esta prueba mucho más trepidante.
Otra de las diferencias con El Rosco, es que en AlaZ el concursante que más segundos haya logrado en las pruebas anteriores de Pasapalabra, podrá elegir si empieza las definiciones de 'la A a la Z' o de 'la Z a la A'. Otra decisión estratégica que puede afectar al resultado final.
Javier Alonso en 'AlaZ', la nueva prueba final de 'Pasapalabra'.
Como la dificultad ha aumentado, los responsables de Pasapalabra han tenido que ajustar los tiempos de esta prueba final.
Así, se pasa de los 85 segundos que tenían en El Rosco a los 110. Si se quiere contar con varias pistas, deberán contar con un buen colchón de segundos.
Más allá del juego en sí, AlaZ incorpora nuevos planos, nueva tipografía -se muestra en una regleta todas las letras- y hasta se ha creado una nueva sintonía para el fondo.
Además, Pasapalabra ha estrenado pulsadores, con la A y la Z, y ha eliminado todas las referencias circulares, desde los contadores de tiempo hasta los carteles con los nombres de los concursantes e invitados.
'Pasapalabra' ha estrenado pulsadores en la 'Pista Musical'.
Con AlaZ, Antena 3 ha hecho los deberes de dar con una prueba final que respetara la esencia de Pasapalabra. Ahora está por ver cómo responde la audiencia, que es muy de costumbres y suele castigar los cambios, como bien ocurre cuando entran concursantes nuevos.
Al final, los fieles de Pasapalabra se tendrán que amoldar a esta nueva mecánica, al igual que los concursantes, que aún andan algo perdidos. Cuando estén sueltos y sean ágiles con las pistas, la emoción está garantizada.
Por cierto, como ocurría con el último Rosco, Javier y David han firmado tablas en este histórico primer AlaZ.
