Aunque hoy es uno de los comunicadores más populares de la televisión española, la infancia y adolescencia de Jorge Javier Vázquez estuvieron marcadas por el miedo, la soledad y la dificultad de aceptar una realidad que durante años tuvo que vivir en silencio.
El presentador, que actualmente sigue siendo uno de los rostros más reconocibles en Mediaset, ha hablado en numerosas ocasiones sobre los años más complicados de su juventud. Una etapa que transcurrió en San Roque, el humilde barrio de Badalona donde creció.
"Yo me sentía como el único marica del universo", confesó en el Congreso, durante la jornada parlamentaria Educando en diversidad. Una sensación que le acompañó durante gran parte de su niñez y que se vio agravada por el ambiente social de la época.
Jorge Javier en 'El diario'.
"Yo era conocido en el barrio como 'el marica', igual que un señor era el borracho o la separada", recordó.
San Roque nació en los años sesenta como un conjunto de viviendas sociales destinado a acoger a familias afectadas por las riadas del Vallés y por el desmantelamiento de barrios de barracas.
"Daba vergüenza decir que era de San Roque. Es una ciudad aparte dentro de la propia Badalona", llegó a afirmar en su blog.
Sin embargo, pese a las dificultades, guarda un vínculo especial con el lugar donde pasó sus primeros años. "No era un lugar bonito, pero fue mi lugar en el mundo durante 25 años".
La situación tampoco era sencilla en el colegio. Allí también tuvo que convivir con etiquetas que le perseguían constantemente y que le generaban una enorme ansiedad.
Jorge Javier Vázquez, en la presentación de la última edición de 'Gran Hermano'.
"En el colegio también me adoptaron como el marica. Durante aquella época fue muy triste porque yo tenía mucho miedo, por ejemplo, cuando llegaban las reuniones de los padres o la fiesta del colegio, de que mis padres escucharan que yo era el marica de la clase. Me producía un terror horroroso que mis padres se enterasen"
Lejos de mejorar, la situación se volvió todavía más compleja cuando fue matriculado en un centro vinculado al Opus Dei.
"La cosa luego fue a peor porque me metieron en un colegio del Opus Dei en el que estuve hasta los 18 años", relató en su visita al Congreso.
Desde muy pequeño era consciente de sus sentimientos, pero el contexto social de antes le impedía expresarlo con libertad.
"Era el marica del bloque. Desde muy pequeño supe que me gustaban los niños, imagínate hace 40 años atrás, yo no podía hablar de cómo me sentía, no podía compartirlo con nadie, antes era inaceptable", expresó en una entrevista para Mi casa es la tuya con Bertín Osborne.
Aquella realidad le obligó a vivir con una parte fundamental de su identidad en secreto. "Eso ha marcado mi vida y más cuando tu sexualidad tienes que vivirla a escondidas", expresó en el espacio.
Con el paso de los años, Jorge Javier Vázquez logró comprender mejor quién era y encontrar espacios donde sentirse libre. "Con los años me di cuenta de que la homosexualidad estaba bastante latente".
Hoy, convertido en una de las figuras más influyentes de la televisión española, no oculta las heridas que le dejó aquella infancia. Al contrario, las comparte para visibilizar una realidad que vivieron miles de jóvenes de su generación.
