Acostumbrada a las cámaras de televisión con el programa de laSexta Anatomía de..., Mamen Mendizábal tiene su particular refugio a cinco horas de Madrid. Hasta allí acude cuando necesita desconectar: Benasque.
El vínculo de la presentadora de 50 años con este rincón del Pirineo aragonés es tan fuerte que, junto a su pareja, el periodista deportivo José Antonio Ponsetti, decidió comprarse una casa en el valle para convertirlo en su lugar de escapada.
Mamen quedó enamorada de este precioso lugar a más de 1.000 metros de altura, al que solía acudir Ponsetti con sus padres cuando tan solo era un niño.
Este pequeño municipio de apenas 2.300 habitantes es donde Mamen encuentra el silencio, la naturaleza y una forma de vida completamente opuesta a la de la capital donde recargar pilas. Y así lo muestra, muy orgullosa, a través de redes sociales.
"La primera vez que llegué a Benasque no supe ni a dónde había llegado", escribió Mendizábal en un texto dedicado al valle. "Era adolescente y mi único objetivo era subir en una semana cuantos más picos mejor".
Situado en la provincia de Huesca, en pleno parque natural Posets-Maladeta, Benasque es el corazón de la alta montaña aragonesa.
El municipio custodia algunos de los gigantes de la cordillera. Entre ellos el Aneto, con 3.404 metros de altitud, y el Posets.
A diferencia de otros destinos turísticos de nieve, el valle ha logrado mantener intacta una identidad marcada por la piedra, la madera y el ritmo tranquilo de la vida en la montaña.
Mendizábal reconoce que fue años después, ya adulta, cuando descubrió el verdadero valor de Benasque.
"Mi pareja me llevó de nuevo al Valle donde me dijo que estaba todo lo que necesitaba. Y es verdad", confesó. Y es que el entorno aúna naturaleza salvaje, patrimonio histórico y deporte al aire libre.
El casco urbano de Benasque cautiva a todo aquel que lo visita. Sus calles empedradas conducen hasta la iglesia de Santa María Mayor, un templo de origen románico levantado en el siglo XI y transformado posteriormente con elementos renacentistas y barrocos.
Casas de piedra de Benasque.
Muy cerca se encuentran otros edificios emblemáticos, como el Palacio de los Condes de Ribagorza o la Casa Juste, con su imponente torre defensiva.
El valle, además, es uno de los grandes destinos de nieve de España gracias a Aramón Cerler, la estación de esquí alpino más alta del Pirineo aragonés. Desde el Pico Gallinero, a 2.630 metros, las vistas de los 'tresmiles' son uno de sus reclamos.
"Me tiene también enganchada la nieve", contaba la periodista. "Qué suerte tener allí mismo la estación de esquí de Cerler, su orientación y su diseño alpino, su nivelazo de esquí".
A Benasque Mamen no solo acude en invierno. También lo hace en verano porque es "la época de escalar, de subir picos, de retarme en esas montañas que aunque llevo años recorriendo siempre me colocan en mi sitio".
Qué comer en Benasque
La gastronomía de Benasque refleja bien el carácter del Pirineo aragonés. Es decir: cocina contundente, de montaña y ligada al producto local.
Entre sus platos más tradicionales destacan las chiretas, la sopa benasquesca y el civet de jabalí o corzo. También son imprescindibles las carnes a la brasa, como la ternera del valle o el ternasco de Aragón.
En otoño triunfan las setas y, para el postre, sobresalen los crespillos y el pastillo de calabaza, acompañados de embutidos y quesos artesanales del Pirineo.
