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Marisa Martín-Blázquez lleva años viviendo una auténtica pesadilla. Una que comenzó en el año 2021, cuando puso en alquiler una vivienda que posee en la localidad madrileña de Torrelodones.

Ese año dejó la propiedad en manos de una familia que estuvo al corriente de pago de la casa durante el primer año. Pero dos años después dejaron de abonar los cargos. Así, empezó a acumularse una situación de impago que la ha obligado a llevar el caso a los tribunales.

"Yo alquilo esta vivienda en 2021 y hasta 2023 no hay ningún problema", ha comenzado diciendo en el plató de Fiesta. La periodista y colaboradora le ha contado a Emma García que, en un principio, fue "condescendiente" con los arrendatarios. De manera amable, y a través de mensajes, les fue dando avisos de que tenían que pagar: "Oye, se os ha pasado este mes y este otro. Dos meses".

Marisa Martín-Blázquez habla de la situación que vive con los inquiokupas de su vivienda en el plató de 'Fiesta'. Telecinco.

"Me denuncian por acoso y coacción"

Al inicio, la periodista no imaginó el calvario que vendría después, ya que "habían sido bastante puntuales en los pagos". Sus arrendatarios le respondían: "No, no te preocupes, que hemos tenido un problema... Me dijeron que necesitaban efectivo y que les diera un poco de margen".

La realidad es que solo le daban excusas: "Me decían que iban a cobrar una cantidad importante por parte de Hacienda y que entonces me pagarían, pero eso no pasó".

Así, dejaron de hacerse cargo de sus obligaciones. Y la situación se complicó: "Los ingresos no entran en la cuenta. Llega un momento en el que les digo me estáis poniendo en una situación muy comprometida. Yo no quería llegar a esto, pero tengo que denunciaros".

"Me dijeron: Te entendemos. Hasta ahí fueron muy cordiales y simpáticos. Me felicitaron el año porque se acababa el año", ha relatado la colaboradora en el espacio de Telecinco.

Meses después, Marisa decidió poner una denuncia en los juzgados. Pero el proceso no salió como esperaba. Se presenta un contratiempo burocrático: "Me la echan atrás porque hay un defecto de forma. Me dicen que tengo que volver a poner la demanda".

Es entonces cuando emprendió una nueva acción legal, esta vez sin errores formales. Cuál fue su sorpresa al toparse con la reacción de sus inquilinos: "Cuando hago la denuncia no solo no me pagan, sino que me denuncian ante la Guardia Civil por acoso y coacción".

La periodista ha aclarado que jamás ha cometido tales delitos: "Yo no he dado nombres. Simplemente he hecho una denuncia pública, como hace muchísima gente, manifestando esta situación. Quiero dejar una cosa muy clara. Esta vivienda, aunque me hubiera tocado en una herencia, es mi propiedad".

Marisa Martín-Blázquez, con Emma García, en el plató de 'Fiesta'. Telecinco.

"Si todo va bien habrá desahucio"

"Esta vivienda, como otras cosas en mi vida, me la he ganado yo con mi trabajo y mi esfuerzo. He pagado los impuestos de comprarla, sigo pagando el IBI, la Comunidad... Todos los impuestos que pago mensualmente a través de mi trabajo están destinados a sostener, entre otras cosas, la vivienda de familias que están en estado de desprotección, que es un derecho recogido en la Constitución", añadía.

Visiblemente indignada, ha estallado y no ha dudado en señalar a la administración del Gobierno: "Yo no tengo por qué ser el sostén económico de ninguna familia, ni vulnerable, ni no vulnerable. Y la familia que está okupando mi casa teóricamente no es una familia vulnerable. Lo digo a tenor de cosas que he visto, como coches de alta gama".

Yo trabajo como una negra desde que era pequeña, pago mis impuestos religiosamente y destino esos impuestos para que el país funcione mejor en muchos sentidos, entre otras cosas para que se destinen a vivienda social. No voy a ser el sostén económico de un Gobierno que no quiere hacer las cosas bien.

La periodista ha lamentado el problema que atraviesa como propietaria. A pesar de los disgustos y del dinero que le está costando esta situación: "Gracias a Dios puedo vivir sin este ingreso".

"Mi abogada me ha comunicado que el dos de marzo se celebra el juicio", concluía. Una vez haya sentencia, espera que "si todo va bien habrá un desahucio, pero es que antes he intentado hablar con ellos y proponerles otras opciones".