J. R
Publicada

Disfrutando del gran momento profesional que atraviesa gracias a su paso por El Desafío, Eva Soriano ha demostrado que, pese a una agenda repleta de compromisos, siempre encuentra tiempo para disfrutar de la cultura.

La presentadora y cómica acudía recientemente a uno de los estrenos más comentados de la temporada, Cumbres Borrascosas, una adaptación inspirada en la célebre novela homónima de Emily Brontë, dejando patente su entusiasmo tanto por el teatro como por el momento vital que está viviendo.

Con la naturalidad y cercanía que la caracterizan, Eva aprovechaba la ocasión para valorar su experiencia en el concurso de Antena 3, donde ha logrado conectar con el público y consolidarse como una de las participantes más queridas de la edición.

Con la naturalidad y cercanía que la caracterizan, Eva aprovechaba la ocasión para valorar su experiencia en el concurso de Antena 3, donde ha logrado conectar con el público y consolidarse como una de las participantes más queridas de la edición.

Eva Soriano en una imagen promocional de la sexta temporada de 'El desafío'.

En ese contexto, no dudaba en destacar a una de sus compañeras como una auténtica revelación del formato: María José Campanario. "Para mí María José es una doble campeona, porque hay un punto en el que presentarse a un programa así y luego lucharlo como lo ha luchado… Sin duda María José", confesaba, subrayando especialmente su evolución y resistencia a nivel físico.

Más allá de las pruebas y la competición, Eva también quiso poner en valor el ambiente de compañerismo que se ha creado entre los concursantes, un vínculo que, según asegura, se mantiene intacto incluso un año después de finalizar las grabaciones.

Eva Soriano en la presentación de 'Cuánto, cuánto, cuánto' en el FesTVal. RTVE

"Tenemos un grupito de Whatsapp en el que de repente nos vamos subiendo vídeos, poniéndonos verdes los unos a los otros, quedamos de vez en cuando, con lo cual sí que hay muy buena piña", explicaba entre risas.

Una buena sintonía que, según sus palabras, ha evitado cualquier tipo de conflicto serio entre ellos. "No, la verdad que no. Mira que cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre, pero no, nos llevamos muy bien", añadía.

En un tono más reflexivo, la presentadora reconocía estar atravesando una etapa especialmente dulce, tanto en lo profesional como en lo personal. Lejos de dejarse arrastrar por el ritmo frenético del éxito, Eva reivindicaba la importancia de saber parar y disfrutar del camino.

"Hay que saber vivir sin estrés e intentar disfrutar del momento. Creo que tanto en lo profesional como en lo personal, sobre todo hay que abrazar el momento en el que estás y vivir el presente", concluía, dejando claro que su mejor desafío ahora es saborear cada paso del viaje.