Mercedes Milá es una periodista y presentadora española considerada una de las entrevistadoras más temidas y respetadas de las décadas de los 80 y 90.
Durante años fue, además, el rostro más reconocible de Gran Hermano, programa que presentó y con el que marcó una etapa clave de la televisión en España.
Imprevisible, rápida de mente, provocadora y sin filtros, Milá ha construido una carrera basada en la autenticidad y en una forma muy personal de entender el periodismo.
Mercedes Milá
Nacida en el seno de una familia de la alta burguesía catalana, es hija de José Luis Milá Sagnier, II Conde de Montseny. Aunque por ley le correspondía heredar el título de condesa tras el fallecimiento de su padre, decidió renunciar a él en favor de su hermano menor.
En una entrevista concedida a El País, la periodista reflexionó sobre su infancia y su paso por un colegio de monjas. "Era una chica con muchas preguntas sobre la mesa, pero me aburría", explicó.
"Éramos niñas bien y nos marcaban con esa conciencia de privilegiadas. Hasta que me di cuenta que ser niña bien… Era ser una gilip****. Y fui una niña mal, pero no mala, eh", añadió.
En ese mismo contexto, se definió con ironía: "Sangre azul, azul, azul. Marqueses por parte de madre y condes por parte de padre. Aristócrata de coj****”.
Milá también ha explicado que su llegada al periodismo fue casi accidental. En el programa Joaquín, el Novato, relató que en la Barcelona de su juventud no existían los estudios que realmente deseaba cursar. "Yo quería ser política, pero en Barcelona no había Ciencias Políticas, así que estudié Periodismo por casualidad".
En otra entrevista concedida a El Mundo, Mercedes Milá habló de sus recuerdos de infancia. "No tengo recuerdos de antes de 12 años, me encantaría tenerlos. Incluso he hecho alguna sesión de hipnosis, para ver si recordaba cosas, si encontraba a mi abuelo, pero nunca he conseguido nada", confesó.
Sin embargo, interpretó esa falta de recuerdos como algo positivo: "Es una señal de que fue una infancia feliz y tranquila, sin alteraciones, con unos padres amorosos, con una familia muy numerosa y muy cercana".
Sobre el título nobiliario de su padre, Milá subrayó que nunca supuso una desconexión con la realidad cotidiana. "El título que tenía mi padre no le permitió en absoluto vivir desconectado de la calle. Jamás".
Al echar la vista atrás, la periodista se siente profundamente afortunada por el entorno en el que creció. "Si echo atrás la mirada, lo primero que recuerdo de mis padres es que eran buenas personas, cariñosos. He tenido una suerte inmensa y una familia piña. Tanto la más cercana, los hermanos, como las familias Milá y Mencos", concluyó.
