Boris Izaguirre es uno de los personajes más icónicos y polifacéticos. Escritor, guionista y presentador, el venezolano destaca por su carisma y su estilo inconfundible que lo ha convertido en una figura reconocible durante décadas.
Saltó a la fama a finales de los años noventa gracias a su participación en Crónicas marcianas, aunque su trayectoria profesional va mucho más allá de la televisión.
Izaguirre ha sido guionista de series de culto como La dama de rosa o La tía Tula y, con el paso de los años, alcanzó una enorme popularidad como colaborador en distintos programas, siempre fiel a su tono, sentido del humor y autenticidad.
Boris Izaguirre posando con la prensa en un acto público.
En una entrevista concedida a The Objective, el escritor ha hablado abiertamente sobre su relación con el dinero y, especialmente, con el pago de impuestos. "A mí me encanta pagar mis impuestos. No tengo ningún problema", aseguró con rotundidad.
Izaguirre defendió sin ambages su postura fiscal y explicó cómo esta ha influido en su situación económica. "Yo sí estoy de acuerdo en pagar impuestos. Precisamente por eso no soy rico".
"Veo que las personas que tienen más problemas para pagar impuestos generalmente son las personas con más beneficios", afirmó. En ese sentido, añadió: "A mí como ciudadano, me parece realmente un deber cumplido poder pagarlos".
El escritor también reveló que ha tomado medidas concretas para asegurarse de cumplir con esa obligación. "Es verdad que últimamente he conseguido esta fórmula que exijo en todos mis contratos que retengan la mayor cantidad posible", explicó.
El comunicador y escritor Boris Izaguirre.
Durante la entrevista, Boris Izaguirre comparó la cultura fiscal española con la venezolana, recordando su país de origen. "En Venezuela no tenemos la cultura de impuestos. Te lo enseñaban en la clase de Moral y Cívica", señaló.
Y reflexionó sobre esa contradicción: "Los impuestos han de pagarse. Era una gran contradicción. Pero bueno, el Tercer Mundo es así".
Más allá de su discurso sobre fiscalidad, Izaguirre también suele bromear públicamente sobre el destino de parte de su fortuna.
En el programa La gran confusión, llegó a revelar que ha gastado "entre quince mil y veinticinco mil euros" en operaciones estéticas. Entre ellas, ha hablado abiertamente de los pinchazos de ácido hialurónico y ha reconocido que solo se ha sometido a una liposucción y a una operación para quitarse las bolas de Bichat.
