Jorge Fernández es uno de los presentadores más populares de nuestra televisión. El comunicador lleva 20 años conduciendo de manera ininterrumpida La ruleta de la suerte.
El concurso es uno de los programas más exitosos de Antena 3 y sirve de impulso a las noticias de Sandra Golpe. En este mes de enero obtuvo un 21,3% de share y 1.623.000 espectadores. Además, el espacio alcanza 69 meses consecutivos de liderazgo como el programa con mayor cuota de toda la TV.
Aunque hubo un momento donde el maestro de ceremonias casi se planteó dejar su carrera profesional. En torno al año 2020, el alicantino reveló que sufrió una enfermedad que le quitó las ganas de vivir.
El origen fue la enfermedad de Lyme, transmitida por la picadura de una garrapata. El diagnóstico tardó cerca de dos años en llegar, durante los cuales Jorge vivió un auténtico calvario: dolores musculares, fatiga extrema, fiebre, sarpullido y dolor de cabeza.
También, Fernández sufrió una delgadez extrema -llegó a perder 13 kilos- que afectó también a su estado emocional. "Me quedé muy delgado y lloraba cuando me probaba las camisas para el programa", confesó en Y ahora sonsoles.
"Estuve muy mal mentalmente porque no sabían lo que tenía. Yo necesitaba estar bien, pero no sabía si podría volver porque no sabían lo que tenía”, explica.
Según explica, este trastorno "es una enfermedad multifactorial. Afecta al sistema nervioso central, endocrino, articulaciones... Afecta a todo".
Y asegura que no hay muchos médicos especializados en esto. Además, "para dar con ella hay que pasar por unos test muy especializados y caros que tienen un 95% de eficacia".
En un principio, los médicos le diagnosticaron fibromialgia y fatiga crónica. "La mayoría de los médicos no tienen ni puñetera idea de lo que es el Lyme", asegura. Su salud se resintió tanto que su médico le propuso coger la baja, pero Fernández se negó: "Yo dije: La ruleta no la toca ni Dios".
Fernández asegura que, aunque finalmente se le diagnosticó y se puso tratamiento, todavía presenta síntomas como el dolor de articulaciones y de estómago.
Es en los momentos de estrés donde sufre más esta enfermedad. "En teoría, es una enfermedad crónica, pero si te cuidas, puedes estar mejor", aseguró en Espejo Público.
"En cuanto yo tengo más estrés o más viajes, lo noto. Hay que darle muchas vueltas al Lyme e investigarlo porque todavía no se sabe todo lo que significa y el principal problema es que no se diagnostique porque no sirve cualquier antibiótico para combatirla".
El presentador sigue en su empeño de visibilizar esta enfermedad -como ya hiciera en redes sociales en el pasado- al contar que, probablemente, haya muchas personas que tenga Lyme y no lo sepan. "Una médico me decía el otro día que cada vez se están diagnosticando más casos de garrapatas".
Por ello, advierte que si alguien se ve en el cuerpo una picadura o una mancha, se ha de acudir "rápidamente al médico y dar con alguien que sepa de Lyme para que te lo detecte y te mande el antibiótico".
"En mi caso, tuve la mala suerte de que la garrapata estaba infectada y por eso me pasó el Lyme. Perdí 13 kilos, pero puedes acabar en silla de ruedas".
