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Tras diez años alejada del foco mediático, Karmele Marchante regresó anoche al plató de De Viernes, despertando la curiosidad y la emoción de la audiencia. La periodista irrumpió con su característico estilo, sorprendiendo tanto a los espectadores como a sus compañeras.

El reencuentro con Terelu Campos y Lydia Lozano fue uno de los momentos más comentados de la velada. Las tres compartieron risas y recuerdos de su larga trayectoria en la televisión, dejando entrever la complicidad que siempre las ha unido.

Durante la entrevista, Karmele habló con naturalidad sobre su vida alejada de los medios, sus proyectos personales y cómo ha vivido estos años fuera del ojo público.

Tanto es así que Karmele Marchante se ha confesado sobre uno de los episodios más complicados de su vida: el divorcio de su último marido, el mismo que la dejó en la ruina económica.

El reencuentro entre Karmele Marchante, Terelu Campos y Lydia Lozano en 'De Viernes'. Telecinco

"Me dejó en la ruina, con una mano delante y otra detrás. No solo estaba arruinada, también tenía deudas", confesó en el plató de ¡De Viernes!.

Marchante sorprendió por su maravilloso aspecto físico. Con 79 años afrontó la entrevista en Telecinco con mucha deportividad y sin vetar ninguna pregunta. "Fue violencia económica y coincidió con mi portazo a Sálvame", comentó acerca de este episodio, mirando a los colaboradores.

Sin embargo, sus excompañeras, que compartieron tantos años con ella en los platós y conocen su carácter feminista, no lograban entender cómo permitió que este hombre llegara tan lejos. "Yo confié. El notario me dijo: 'Nena, ese es el poder de la ruina'", respondió.

"Él se arrimó a mí por dinero (...) No estimo el dinero que me quitó, pero me lo quitó todo", continuó durante la entrevista.

Su salida de Sálvame y el divorcio coincidieron en el tiempo, dejando a Karmele en un verdadero K.O. técnico. La periodista tuvo que reconducir su vida de la mejor forma posible, incluyendo mudarse de casa por problemas económicos.

Marchante se trasladó al Ensanche de Vallecas, abandonando el que había sido su domicilio durante años: una casa "maravillosa" y "bonita" en Arturo Soria. "La casa la tuve que vender. Esta casa que decís y dos apartamentos en el Ensanche, es lo único que no pudo rascar", explicó.

Tras ser preguntada sobre por qué cayó en su trampa, Karmele lo dejó claro: "Él quería llevar mi economía", confesó. Y añadió: "Él era economista".

De hecho, reveló que su ex llegó a pedir dinero a sus amigos más cercanos en su nombre, algo de lo que se enteró después de romper con él.

La activista confesó que no pudo hacer nada ni obtener recompensa por la ruina en la que la dejó este "impresentable". "Me enteré por gente de la justicia de que no podía hacer nada, solo ir donde fuera y cargármelo", comentó con ironía.

Esto llamó la atención de sus compañeros, y fue Lydia Lozano quien le preguntó directamente: "¿Y de qué has vivido todos estos años?".

Marchante fue clara: no ha dejado de trabajar. Ha escrito libros, ha hecho teatro y no ha parado de trabajar. Gracias a ello, pudo salir de esa ruina y continuar con su vida, alejada de los focos.

Actualmente, la activista confesó que está viviendo un momento dulce. Tras tres años de relación con otra persona, se siente por fin tranquila. "Me ha llegado la tranquilidad emocional y realmente, estoy muy bien".

Sin duda, el regreso de Karmele Marchante ha sido uno de los grandes momentos del programa. Tras diez años de ausencia de Telecinco, la periodista ha demostrado que no ha perdido garra, fuerza ni poder televisivo.