En su segunda entrega en el access prime time de Cuatro, Horizonte volvió a abordar la tragedia ferroviaria de Adamuz, Córdoba, que dejó 45 muertos. El programa presentado por Iker Jiménez dio voz a los familiares de las víctimas, entre ellas, a la madre de Agustín.
Agustín era el camarero del Alvia que se salvó de la tragedia de Angrois en 2013, pero que no pudo sobrevivir a la ocurrida el pasado 18 de enero. Su cuerpo fue uno de los últimos en ser hallado tras días de búsqueda.
"Quiero hablar, pero no quiero salir, porque todo esto es muy duro", advertía la mujer, por lo que en pantalla aparecía solo su hija, María del Mar, la hermana de Agustín. "Es la crónica de una muerte anunciada para tripulantes, viajeros, todos", denunció.
El trabajador del tren llevaba 20 años en su profesión y, como aseguró su madre, siempre iba a trabajar con miedo. La entrevistada recordó un viaje a Pamplona de su hijo en el que esta se extrañó porque el tren había llegado especialmente tarde. "Da gracias a Dios, porque al menos hemos llegado", dijo él.
En una ocasión, el tripulante incluso tuvo que agarrarse al horno de la cafetería por los movimientos tan bruscos que realizaba el tren. "De las 45 [víctimas], ninguna nos merecemos esto. Ahora nos van a dar una indemnización. ¿Para qué la quiero? Si con una indemnización yo no puedo sacar a mi hijo", lamentaba la mujer, entre lágrimas.
Iker Jiménez, en 'Horizonte' este martes.
Era el momento en que Carmen Porter se rompía por completo en lágrimas."¿Por qué no han gastado ese dinero en arreglar las vías, que es lo que tendrían que haber hecho?", se preguntaba la invitada. "Son las vías de Córdoba, de un lado, de otro... Todas".
"Yo le decía a mi hijo: 'Deja el tren. Esto no es vida para ti, ni para mí'. Iba al tren con susto", afirmó, mientras el presentador de Mediaset pidió a María del Mar que tranquilizase a su madre. "¿Cómo se va a tranquilizar una madre que ha perdido un hijo?", le interrumpió Porter.
Como ya había expresado en otros medios de comunicación, la hermana de Agustín reafirmó en Horizonte que su familia no acudiría al funeral de Estado, pues no quería "compartir espacio" con las autoridades.
Pese a que el dolor es irreparable, el Gobierno ha anunciado un paquete de ayudas inmediatas para las familias de las víctimas. Según Óscar Puente, ministro de Transportes, llegarán 210.000 euros a estas personas.
