¿Quién no ha necesitado alguna vez cubrir o disimular un chupetón? Incluso los más modositos han tenido en alguna ocasión un arranque de pasión del que les han quedado marcas, y todos sabemos que esas marcas pueden ponernos en un compromiso si vivimos con nuestros padres, si al día siguiente tenemos que hacer una entrevista de trabajo, si somos profesionales que necesitamos dar una imagen de seriedad o, simplemente, si el culpable del chupetón no es quién debería ser. Pero tranquilos, porque existen maneras de eliminar, disimular o tapar esas manchas tan llamativas y nosotros os las vamos a contar todas. 

Cómo quitar chupetones con métodos caseros

Aunque describirlo así no sea lo más romántico del mundo, lo que llamamos chupetón no es otra cosa que un moretón, es decir, una acumulación de sangre bajo la piel, causada por la rotura de los pequeños capilares sanguíneos y, por tanto, se puede quitar de la misma manera en que quitamos los moretones causados por golpes, aplicando unas sencillas técnicas de curación: 

  • Aplicación de frío al poco rato de que haya aparecido el chupetón: es un clásico, y funciona, sobre todo si se combina con la aplicación de masajes ligeros. 
  • Aplicación de calor, para chupetones que ya llevan tiempo y no acaban de desaparecer. Hay cremas específicas con efecto calor, pero también tenemos la opción de calentar un paño en el microondas y aplicarlo presionando sobre la zona. No es tan efectivo como el truco anterior, pero normalmente logra que el color de los chupetones se vuelva más claro.
  • Pasta de dientes. Es la solución perfecta si tienes tiempo, ya que la pasta de dientes tiene un efecto astringente y ayuda a reparar las roturas de las venas, pero actúa lentamente. Es la mejor opción para esos chupetones de viernes por la noche que no quieres mostrar el lunes a tus compañeros de trabajo. 
  • Masajes y presión. Para un masaje suave es ideal utilizar un cepillo de dientes, pero hay que ir con cuidado y no raspar de más, ya que podría empeorarlo. Para una solución rápida, lo mejor es usar una moneda, puesta de canto sobre la piel, y describir rayas atravesando el chupetón. Ambas soluciones darán como resultado inmediato un enrojecimiento de toda la zona, pero cuando éste desaparezca el chupetón se verá menos.

Cómo tapar un chupetón

Si los métodos anteriores no son efectivos, ya sea porque vuestra piel es sensible o porque vuestra pareja ha sido especialmente apasionada, tranquilos, ya que existen maneras de tapar los chupetones. Si el chupetón no es muy evidente, está en una zona a dónde tus conocidos no suelen mirar (por ejemplo, la parte posterior del cuello, cerca de la nuca o detrás de la oreja) y no sueles llevar maquillaje, lo mejor es no cubrirlo, sino desviar la atención y, como un buen ilusionista, darles otra cosa que mirar. A veces una camiseta graciosa, o un buen escote, o un pantalón que te hace un culo de escándalo (seas hombre o mujer) pueden atraer tanto las miradas que podrías llevar una máscara de Hulk y los que te rodean ni lo notarán. 

Otras veces, en cambio, hace falta ser más expeditivo, y por eso te presentamos varios trucos para tapar chupetones: 

  • Usa tu pelo. Ya seas hombre o mujer, una melena abundante y larga (al menos hasta los hombros) puede ser un buen aliado para cubrir chupetones en la zona del cuello, dónde bastará con llevar el pelo suelto para que no se vean, o incluso de zonas cercanas. Para las chicas de pelo largo, lo ideal es una trenza lateral que descienda por el cuello y el escote justo por encima del chupetón, de manera que lo cubra por completo. 
  • Tira de complementos. Un pañuelo anudado al cuello, una gargantilla con cinta gruesa, un chal para tapar hombros "marcados", un adorno de pelo especialmente grande… Las posibilidades son múltiples y pueden adaptarse a todas las ocasiones. Pero, ¡ojo!, no os pongáis cosas que normalmente no llevaríais, ya que entonces la atención de la gente se centrará en ellas y será cuestión de tiempo que descubran que tenéis algo que ocultar. 
  • El maquillaje puede con todo. Y si sois de los que sí os maquilláis, estáis de enhorabuena, ya que un buen maquillaje puede hacer desaparecer de la vista cualquier imperfección, chupetones incluidos. No obstante, sed prudentes: no se trata de llevar medio kilo de maquillaje, sino de distribuirlo adecuadamente y elegir bien los tonos. Dado que los chupetones suelen ser bastante oscuros, es más sencillo oscurecer la piel alrededor de la marca que cambiar el color del chupetón por completo, así que, si lo tenéis en el cuello o el escote, jugad con las luces y las sombras y, si podéis, usad distintos tonos de corrector para igualar los distintos tonos del chupetón antes de aplicar el maquillaje propiamente dicho. Lo ideal es usar corrector amarillo en el centro del morado, y verde alrededor, y luego cubrirlo todo en un tono que combine con vuestro tono natural de piel. 

Y, sobre todo, haced lo posible para no dirigir las miradas hacia el chupetón: intentad no tocarlo y no llevéis nada que llame la atención en esa zona. Es decir, si el chupetón está en el cuello, no uséis unos pendientes llamativos. Si está en el escote, evitad los colgantes… A veces, el sentido común es la herramienta más eficaz.