El tiempo pasa para todos, y para todo objeto material también. Uno de los lugares en los que ese paso del tiempo es más evidente es en nuestro hogar, donde todo va pasando de moda y los espacios que nos enamoraron cuando nos mudamos acaban pareciéndonos monótonos, faltos de vida y cada vez más anticuados.

Ya vimos cómo pintar las paredes de una habitación, ahora vamos a enseñaros cómo pintar puertas de madera con remedios caseros

Pintar puertas de madera paso a paso

Pintar puertas de madera es tan sencillo como aplicar pintura sobre la puerta hasta cubrir la tonalidad que ésta tuviera anteriormente, pero, especialmente cuando se trata de madera barnizada (que es lo más habitual en puertas de interior), se requiere seguir ciertos pasos previos, como os contamos a continuación. 

Pintar puertas de madera barnizadas

Materiales:

  • Papel protector y/o cinta de carrocero. 
  • Pintura blanca para madera: para conseguirla hay que elegir un color y calcular cuánta nos va a hacer falta, ya que si compramos de menos puede que después la que adquiramos para cubrir los huecos no sea exactamente igual (incluso el mismo tono de la misma marca puede tener leves variaciones). Para calcular la cantidad necesaria hay que pensar calcular cuantos metros cuadrados tiene la puerta, incluyendo marcos y molduras, y comprar unos 50 ml. de pintura por cada metro cuadrado.
  • Brocha y rodillo: hay que fijarse en que el tamaño del rodillo sea adecuado a la superficie sobre la que se va a pintar, ya que lo ideal es que las pasadas sean las mínimas.  
  • Lija automática tipo ratón o papel de lija. 

Antes de pintar:

  • Quitar todos los elementos que no sean de madera, desde los pomos de las puertas a cerraduras, apliques o marcos de metal.
  • En caso de que se piense aprovechar para cambiar las cerraduras, rellenar el hueco dejado por las mismas con masilla, ya que así todo queda pintado y en caso de que las nuevas no sean igual que las anteriores el hueco antiguo no se verá. 
  • Proteger con cinta de carrocero los contornos de la puerta y colocar papel de embalar en el suelo. 
  • Lijar toda la superficie de la madera: se puede hacer con lijadora o a mano, claro está, pero la lijadora es recomendable para personas que no suelen lijar a menudo, ya que os será menos cansado. No obstante, si la puerta tiene molduras tendréis que repasarlas a mano. En el caso de las puertas barnizadas, es posible que la lija no sea suficiente y tengáis que usar un decapante para quitar el barniz antes del lijado. Al terminar, pasar un paño para retirar todo el polvillo. 
  • Lavar las brochas y pinceles antes de empezar a usarlos, ya que suelen acumular polvo y pelos sueltos. 
  • Falcar las puertas que se vayan a pintar, así evitaréis que se muevan durante el proceso. Media pinza para la ropa puede servir. Se recomienda también poner algo en el marco de la puerta para que no se cierre en caso de viento (ya que debéis mantener la estancia ventilada). 

Pintar las puertas:

  • Da una primera mano con muy poca pintura, y repite la operación en cuánto la primera capa se seque. Cuantas más capas finas se den más regular y uniforme se verá el resultado final. Recordad no mojar en demasía la brocha en la pintura (meterla un centímetro dentro de la pintura suele bastar) y escurrir bien el rodillo antes de usarlo sobre la puerta. Así evitaréis los chorretones de pintura que deslucen el acabado final. 
  • Entre capa y capa, volver a lijar con una lija suave. Hay que asegurarse de que la lija se pasa con la pintura completamente seca o la pintura se agrietará y se desprenderá.
  • Recordad que, por lo general, la pintura blanca necesita 4 capas de pintura mientras que la pintura de color necesita 3
  • Dejar secar antes de retirar los papeles o adhesivos protectores y volver a colocar los accesorios metálicos. 

Aunque un profesional probablemente os podría pintar todas las puertas de la casa en dos o tres días, tenéis que pensar que vosotros tardaréis más, seguramente una o dos semanas, por lo que es recomendable pintar las puertas de dos en dos, de manera que mientras a una se le seca la pintura podéis aplicar la capa correspondiente en la otra, y viceversa. De esa manera ahorraréis tiempo. 

Pintar puertas de madera en blanco sin lijar

Otra opción que existe es la de aplicar directamente la pintura sobre la puerta, sin lijar, y la misma técnica se puede aplicar también a muebles.

Si se usa pintura blanca las puertas se integrarán mejor en el espacio, que parecerá mucho más grande. Los pasos a seguir son exactamente los mismos que en la explicación del apartado anterior, pero saltándose el lijado, y con la única diferencia de que la pintura que se vaya a utilizar ha de ser de máxima adherencia para que agarre encima del barniz o de la capa de pintura anterior. 

Normalmente, el pintado sin preparación previa de la madera será menos duradero, ya que a cada capa de pintura que se añade se pierde adherencia, pero puede resultar útil para puertas que necesiten un lavado de cara rápido. También es ideal para puertas con partes acristaladas, ya que usar la lija en ellas sin ser un experto podría comportar que se rompieran o rayase el cristal y quitarlos es un engorro. No obstante, siempre que sea posible, recomendamos encarecidamente lijar la superficie para lograr un acabado mucho más profesional.