Es habitual disponer de más de un espejo en casa, y además son muy utilizados por toda la familia. Pero antes o después hay que proceder a su limpieza. En este post queremos ofrecerte soluciones sencillas y eficaces para limpiar los espejos de forma efectiva. Sea como sea el cristal o espejo a limpiar, quedará en perfecto estado y se mantendrán relucientes como el primer día.

En otro artículo ya hablamos sobre cómo limpiar los cristales de la casa. Ahora hablaremos de cómo limpiar espejos.

Limpiar espejos grandes y pequeños

Cualquier espejo de la casa cumple una función importante: la de vernos y comprobar que nuestro aspecto es perfecto para cualquier ocasión. Pero quizás el más importante de todos sea el espejo del baño pues a la hora de afeitarse, peinarse, maquillarse o incluso lavarse los dientes será nuestro fiel aliado.

Lo mejor para limpiar cristales pequeños es el alcohol y, debido a su tamaño reducido, será una tarea más fácil de realizar. Solo tendrás que pasar un paño de microfibra por la superficie para eliminar los restos de polvo acumulados y evitar que se ralle o se estropee. A continuación, moja un trozo de algodón en agua y pásalo por la superficie. Haz lo mismo con alcohol y frota con cuidado para pulirlo y eliminar los molestos rastros, evitando que se quede empañado. Por último, vuelve a pasar el paño de microfibra para pulir la superficie. Limpiar espejos con alcohol es un método bastante efectivo, cuyos resultados te sorprenderán.

Si el espejo es algo más grande, lo mejor es utilizar jabón líquido y agua caliente. Lo primero que debes hacer, como en el caso anterior, es limpiar el espejo con una bayeta de microfibra para eliminar el polvo. Después, prepara una mezcla de jabón con agua y deja que repose unos diez minutos. Introduce esta mezcla en una botella rociadora y pulveriza sobre el espejo. Moja una esponja también con la mezcla y frota por toda la zona hasta cubrir de espuma la superficie. Enjuaga con agua caliente y seca con un trapo de microfibra un poco humedecido.

La suciedad habrá desaparecido por completo, pero todavía te queda un paso: pulir el espejo. Para ello, basta con que sigas el método anterior de limpiar espejos con alcohol y quedará reluciente como el primer día. Para espejos de cuerpo entero o incluso más grandes, deberás seguir otro procedimiento más efectivo. Para ello, necesitarás los siguientes materiales:

  • Detergente en polvo
  • Una botella rociadora
  • Una regleta de limpiar ventanas
  • Esponja
  • Un poco de amoniaco
  • Bayeta de microfibra
  • Alcohol

En primer lugar, pasa la bayeta de microfibra para eliminar los restos de suciedad. Mezcla en un barreño agua caliente con el detergente en polvo hasta que se diluya de manera adecuada. Agrega un poco de amoniaco a la mezcla y deja reposar unos 10 minutos antes de colocar la mezcla en una botella con pulverizador.

Rocía por todo el espejo y utiliza la regleta para limpiar ventanas, consiguiendo así una limpieza más exhaustiva. Pasa la regleta por todas las zonas del espejo, dale la vuelta para aclarar la superficie y repite este procedimiento las veces que consideres necesarias.

Para manchas más incrustadas, utiliza más cantidad de la mezcla y frota con una esponja ejerciendo la fuerza necesaria hasta eliminarlas. Por último, aclara toda la superficie con agua fría y seca con un trapo limpio. Una vez hayas terminado, recuerda limpiar espejos con alcohol para pulir la superficie y conseguir un acabado perfecto.

Trucos para limpiar espejos

Si tus espejos tienden a empañarse y no sabes cómo evitarlo, te mostramos tres remedios infalibles para lograr este objetivo.

  • Crema de afeitar: es uno de los trucos más efectivos para desempeñar espejos. Aplica un poco de crema de afeitar sobre la superficie y pasa un trapo de microfibra. Si lo haces antes de la ducha, evitarás que se empañe.

  • Secador de pelo: este truco sí es bastante conocido, y también es muy efectivo. Solo tienes que encender el secador y apuntar a las zonas empañadas.

  • Cera de coche: aplicando un poco de este producto sobre la superficie del espejo y frotando con un trapo de microfibra eliminarás toda la condensación, evitando así que el cristal se empañe.

Por supuesto, también puedes limpiar los cristales con productos comerciales, como limpiacristales de calidad. Sin embargo, puedes optar por limpiarlos con remedios caseros de forma rápida y sencilla. Dentro de estos trucos caseros, lo mejor para limpiar cristales es el vinagre blanco. Además, es un producto muy eficaz para la limpieza de toda la casa por su poder desinfectante y antibacteriano. 

Para conseguir un óptimo resultado, añade un chorro de vinagre en la mezcla de agua jabonosa y procede a limpiar el espejo. Si las manchas persisten o hay bastante suciedad, en lugar de emplear un trapo de microfibra puedes utilizar primero una esponja. Y si deseas ofrecerle un mayor brillo, recuerda limpiar espejos con alcohol como último paso.

El jugo de limón es otro de los trucos que nunca falla en la limpieza de cristales y espejos. Es muy parecido al vinagre y, por lo tanto, los resultados serán similares. Solo tendrás que exprimir tres limones en la solución de limpieza y aplicar en la superficie de la manera que ya sabes. Además, el limón se puede usar también para pulir, por lo que puedes sustituir limpiar espejos con alcohol por este ingrediente natural.