Seguramente todos los niños nacidos en los 70 y los 80 recuerdan el slime, también conocido como "moco de gorila" o por el nombre de la marca con la que se comercializaba en aquella lejana época: "Blandiblub", una masa flexible, pegajosa y bastante asquerosilla que realmente parecía moco y que podías estirar, retorcer y pegar en las paredes con el consiguiente cabreo de tus padres, ¿verdad?. Pues bien, ahora el slime se ha vuelto a poner de moda y, aunque se puede adquirir en jugueterías y otras superficies, también se puede hacer en casa.

Qué es un slime

El slime es un compuesto químico y una de aquellas manualidades fáciles que se pueden realizar con la ayuda directa de los niños y que, por tanto, resultan educativas e interesantes. Además, los expertos en educación señalan que los beneficios del slime van mucho más allá de que puedan hacerlo los propios niños, ya que se trata de un material que les permite experimentar con formas, colores y texturas, estimulando su creatividad. 

Existen muchos tutoriales en Internet que explican cómo prepararlo, pero la mayoría incluyen bórax, un producto químico que puede resultar irritante si se mantiene mucho rato en contacto con la piel. Por ello, a continuación, os contaremos cómo crear slime casero sin bórax, solo con productos del hogar, de uso común, para que sea completamente seguro para vuestros hijos.

Receta de slime sin bórax

Ingredientes

  • 2 cucharadas de cola blanca sintética
  • 2 cucharadas de detergente líquido
  • Agua
  • Colorante alimenticio

Pasos a seguir

  • En un recipiente, mezclar 2 cucharadas de cola blanca sintética con colorante alimentario.
  • En otro recipiente, mezclar 2 cucharadas soperas de detergente líquido con un poco de agua y remover enérgicamente hasta que quede uniforme.
  • Añadir una mezcla al recipiente en la que está la otra y remover hasta que quede uniforme.
  • Amasar con las manos para que coja una consistencia semisólida y flexible.

Receta de slime casero sin cola

Si os preocupa usar cola, aunque se trate de cola blanca específica para uso infantil, podéis sustituir este elemento por otro aglutinante más natural, como en esta receta con maicena:

  • Medio vaso de maicena
  • Medio vaso de detergente líquido.

Pasos a seguir

Mezclar en un recipiente de plástico la maicena y el medio vaso de detergente líquido y remover, añadiendo más maicena si la mezcla queda demasiado líquida.

Cómo hacer slime Fluffy

El slime Fluffy es un tipo especial de slime que tiene una textura parecida a la de una esponja:

  • Espuma de afeitar
  • Cola blanca sintética
  • Colorante alimentario
  • Líquido para lentes de contacto

Pasos a seguir

  • Mezcla en un recipiente dos cucharadas soperas de espuma de afeitar y dos cucharadas soperas de cola blanca hasta que adquiera una textura como de merengue.
  • Añade una cucharada rasa de líquido para lentes de contacto y remueve bien, hasta que quede homogéneo.
  • Añade el colorante alimentario, en la medida en que sea necesario para conseguir el color deseado.
  • Amasa bien con las manos hasta que tenga una textura flexible. Si queda pegado a los bordes del recipiente, añade unas gotas más de líquido para lentillas.

Variantes

Aunque el colorante alimentario más habitual es el anaranjado rojizo que se usa para la paella, existen muchos otros que se pueden encontrar en tiendas de alimentación y que están pensados para usarse en repostería. Podéis encontrar rojos, verdes, amarillos, azules... y también podéis crear colores personalizados mezclando estos colores entre ellos.

Podéis conseguir un slime de varios colores de la siguiente manera: preparáis el slime sin colorante y, antes de pasar al amasado manual, lo repartís en varios recipientes. Añadís a cada uno de los recipientes un colorante distinto y termináis de amasar. Cuando tenga la consistencia adecuada, devolvéis las distintas porciones de slime al recipiente inicial y lo mezcláis. Dependiendo del tipo de colorante que hayáis usado puede que los distintos colores se mezclen un poco, pero en general os quedará un slime multicolor muy divertido.

También podéis añadir a la mezcla inicial cualquier otra cosa que se os ocurra: purpurina para que brille, granos de arroz o sal gorda para una textura granulada.

Slime comestible de cacao y malvaviscos

Finalmente, hay una última variable muy interesante para realizar con niños pequeños, el slime comestible. Con esta variedad no solo realizaréis unas manualidades interesantes con vuestros niños, sino que, además, no deberéis estar pendientes de si se llevan las manos a la boca durante el proceso o mientras juegan.

Ingredientes

  • Malvaviscos o nubes de azúcar
  • Cacao en polvo
  • Maicena

Pasos a seguir

  • Calentar una olla a fuego medio.
  • Meter en ella los malvaviscos y remover hasta que se derritan por completo.
  • Dejar reposar hasta que se queden templados, para poder trabajar con ellos sin quemarse.
  • Añadir a la olla 4 cucharadas de cacao en polvo y la misma cantidad de maicena y remuévelo hasta que quede todo uniforme.
  • Amasar con las manos hasta que se separe del recipiente.

Slime comestible de gominolas y azúcar

Esta última receta es mucho más dulce que la anterior, así que solo debe hacerse muy de vez en cuando:

  • Azúcar glass
  • Malvaviscos o nubes de azúcar
  • Unas cuantas gominolas.
  • Maicena
  • Aceite de coco

Pasos a seguir

  • Calentar en una olla a fuego medio dos cucharadas de aceite de coco.
  • Añadir los malvaviscos y las gominolas y remover continuamente hasta que se derritan y cojan una textura pegajosa, como de cola.
  • Añadir dos cucharadas de maicena y dos de azúcar glass y mezcla hasta que quede uniforme.
  • Verter la mezcla en un recipiente y amasar hasta que se separe de los bordes.