Más de una vez, hemos escuchado las diferentes teorías que muchas personas explican acerca de cómo se debe circular correctamente en una rotonda. La DGT y el reglamento general de circulación son claros y concisos en este tema. Pero no todos nos lo sabemos, esa es la verdad.

Otro factor por el cual existe mucha confusión sobre la circulación en las rotondas, es que estas son una cosa relativamente "nueva". Muchas personas, mayores de 50 años, se sacaron el carnet de conducir en un momento en que todavía no eran habituales las rotondas en las carreteras españolas, tal y como sí sucede hoy día. Por tanto, no estudiaron nada relativo a este tema en las autoescuelas, ni tuvieron que circular por glorietas en el examen conducir. Sencillamente, porque las rotondas no existían.
Ahora, o desde el momento en que empezaron a aparecer de manera tan numerosa, incorporándose a la mayoría de cruces mínimamente importante de todas las carreteras, surgen dudas acerca en cómo uno debe entrar, circular, y salir por y en una rotonda.

Los intermitentes en rotondas, por ejemplo, son algo que debería usarse igualmente como si de cualquier otro tipo de giro en cualquier calle o carretera se tratase. Aun así, todavía hoy, son muchas las personas al volante que ignoran esta obligación de señalizar los giros igualmente en las rotondas.

Anteriormente ya hablamos sobre algunos trucos y consejos para el estacionamiento de un coche. Ahora hablaremos de las rotondas.

Cómo circular en una rotonda correctamente

Como normas básicas destacaremos las siguientes:

  • Cuando vamos a entrar en una rotonda, siempre cederemos el paso a los vehículos que ya circulan dentro de ella, pues son los que tienen preferencia. Nunca nos incorporaremos al interior de una rotonda sin vigilar y tener en cuenta esto.
  • Para salir de una rotonda, debemos hacerlo siempre desde el carril exterior, es decir, el derecho. Nunca debemos virar desde el carril interno hacia la salida, ya que esto supone un grave peligro de interferir en el paso de los vehículos que circulan correctamente por el carril exterior o derecho. 
  • Al entrar en una rotonda, lo haremos siempre incorporándonos al carril exterior o derecho. No debemos cruzar en línea recta, ya que, además de estar infringiendo el reglamento general de circulación, es extremadamente peligroso, por el riesgo de colisión que conlleva.
  • Cuando nos incorporamos a una rotonda, con intención de salir por la primera salida a la derecha, nos situaremos y mantendremos de manera preferente en el carril de la derecha. Si queremos, en cambio, salir por el carril de la izquierda, o voltear la rotonda 360° (para hacer un cambio de sentido, por ejemplo), entraremos como es norma por el carril de la derecha, para situarnos luego en el de la izquierda, y volver a la derecha con precaución para salir.
  • Los intermitentes deben accionarse con el fin de indicar que vamos a salir de la rotonda, o que vamos a realizar un cambio de carril dentro de la rotonda mismo. Si seguimos recto o continuamos circulando por la rotonda, no debemos señalizar con los intermitentes.
  • Cuando nos encontramos dentro de la rotonda, y un vehículo va a incorporarse a ella, no tenemos la obligación de retirarnos al carril interior. De todas formas, facilitar la incorporación de los demás vehículos es un consejo que se aplica de modo general en la circulación.
  • Un dato a tener en cuenta en las zonas urbanas, es que las entradas y salidas de las rotondas suelen contar con pasos de peatones, en cuyo caso siempre tienen la preferencia de paso.
  • En las rotondas, los autobuses y demás vehículos pesados necesitan de un mayor espacio para maniobrar, de manera que tendremos en consideración esta cuestión cuando nos hallemos circulando próximos a ellos.

Quién tiene la preferencia en una rotonda

Quizás sea esta una de las cuestiones que suscita más controversia, sino la que más. Respecto a esto, como anteriormente se ha comentado, hay quien está convencido de hacerlo bien, cuando en realidad están realmente equivocados. Una de las primeras preferencias de las que podríamos hablar es que siempre el vehículo que ya se encuentra circulando dentro de la rotonda tiene esa preferencia respecto a aquellos que pretenden incorporarse.

En el caso de que existan semáforos, o pasos de peatones, siempre serán estas señalizaciones las que mandaran. Una de las situaciones que más casos de colisión genera dentro de las rotondas es que no se respete la preferencia del vehículo que ya circula por un carril. El vehículo que pretende cambiar de carril dentro de la rotonda, siempre debe ceder el paso al que está circulando ya por ese carril. Respecto al tema de salir de una rotonda, volvemos a hacer hincapié en que nunca se debe salir de golpe desde su carril interior. Lo correcto es incorporarse paulatinamente, con tiempo, al carril derecho o exterior, para salir así desde la rotonda por el lugar indicado.

La circulación correcta por las rotondas no es complicada si se respetan ciertas normas básicas y generales. Y como siempre, y cuando uno conduce en general, la mejor actitud es no impacientarse y olvidarse de la prisa. En una rotonda, por ejemplo, si no podemos incorporarnos al carril derecho para salir, no pasará nada porque demos otra vuelta a dicha rotonda hasta encontrar el momento adecuado para poder salir. Mejor será eso que provocar una colisión por querer apresurarnos y cruzarnos en el paso de otros vehículos. La impaciencia y la conducción no son buenas amigas.