Cuando se quiere cambiar el aspecto de la cocina, tenemos a nuestra disposición la oportunidad de hacer una reforma.  Pintar muebles de cocina no es un arte extraordinario, es algo fácil de hacer y con lo que podemos dar un aspecto diferente a este lugar de la vivienda.

Los muebles de cocina son lo primero que vemos cuando entramos en esta estancia y pueden decir mucho de nosotros. El uso, los humos y la grasa, pueden acabar dañando el aspecto de los muebles. Podremos darles un lustre nuevo y dejarlos como si estuviesen nuevos.

Se pueden tener de madera o pueden ser muebles de cocina de melamina, la pintura puede ser aplicada en ambos materiales. Un proyecto como este nos permitirá ahorrar mucho dinero y no se puede decir que sea caro. Lo más complejo es seguir los pasos correctamente para conseguir el resultado deseado. Para pintar muebles de cocina, se debe trabajar con orden y teniendo mucho cuidado para ensuciar lo menos posible.

Lo que debemos saber antes de pintar los muebles

Es importante tener en cuenta que para este proceso no vale cualquier clase de pintura. Hay que contar con un esmalte de gran calidad, resistentes y que puedan proporcionar un buen aspecto. A pesar de que hay esmaltes acrílicos, debe optarse por los esmaltes sintéticos. La razón es porque están fabricados con polímeros y resinas especiales. Son los que ofrecen un mejor resultado y tienen una gran resistencia, además de respetar el medio ambiente.

Otras de las ventajas es que son lavables y se limpian de forma muy sencilla, con tan solo agua y jabón. Además, para su aplicación se hace directamente sobre la superficie a pintar, sin necesidad de una imprimación. Este aspecto es de gran importancia porque nos permitirá ahorrar mucho tiempo.

Los esmaltes sintéticos, son esmaltes muy modernos y densos que permiten un acabado completamente uniforme. Se pueden aplicar con un rodillo sin dejar marcas. Por estos motivos, los esmaltes sintéticos son los más recomendables para poder pintar los muebles de nuestra cocina obteniendo un resultado muy profesional. Una vez tengamos claro la pintura que hay que comprar, ya solo nos quedará elegir el color y el acabado. Podemos elegir un color claro y acabados como mate, alto brillo, efecto lacado, satinado, etc.

Pintar muebles de cocina paso a paso

El primer paso antes de pintar los muebles de la cocina es prepararlos para el proceso. Utilizaremos unas gafas especiales para pintores, así evitaremos mermar la salud de nuestros ojos. Luego comenzaremos retirando los tiradores, ayudándonos de un destornillador de un tamaño adecuado. Si podemos, también hay que retirar las bisagras para poder sacar las puertas y poder pintarlas de una forma más cómoda. Ya que vamos a retirar partes de muebles, podríamos aprovechar y revisar si existe algún tipo de plaga de insectos como las cucarachas, nunca viene mal hacer una revisión en profundidad. 

Además de la pintura, si se quiere mejorar el cambio, se pueden sustituir los tiradores por otros que hagan juego con el nuevo color elegido. No son caros y conseguiremos mejorar notablemente el aspecto de los muebles de nuestra cocina. En el caso de que queramos cambiar los tiradores, hay que encontrar unos que encajen a la perfección con el agujero de los tiradores anteriores. De lo contrario se puede usar masilla para taparlos. Aplicaríamos la masilla, la dejaríamos bien y por último pasaríamos un papel de lija para dejar la superficie uniforme. A continuación, solo sería necesario hacer los agujeros para los nuevos tiradores.

El siguiente paso es limpiar en profundidad los muebles, un paso muy importante. Hay que asegurarse de que están completamente limpios porque de ello depende el resultado final. Si están muy sucios, hay remedios caseros muy efectivos como hacer nuestro propio jabón neutro y ayudarnos con agua templada. Los frotaremos bien para eliminar cualquier clase de suciedad, aclararemos y dejaremos secar bien. El vinagre puede ser nuestro gran aliado para limpiar esta clase de muebles, tengo también en cuenta. 

Una vez secos, hay que comenzar con la primera capa de esmalte, el cual habremos vertido en una cubeta. Con un rodillo especialmente diseñado para este trabajo comenzaremos mojando ligeramente y escurriendo. Debe estar poco mojado y no tener exceso de esmalte.

Hay que tener en cuenta que el rodillo hay que pasarlo en el mismo sentido, tanto si lo hacemos de forma horizontal como vertical. No hay que cruzar las pasadas para no dejar marcas. Una vez pintado, hay que dejar que seque al menos 24 horas. Tras ello, puede aplicarse una segunda mano, para lo que habrá que esperar otras 24 horas a que seque.

Cuando esté seco, se puede aplicar un protector para proporcionarle más resistencia frente a los roces o golpes. De esta forma, nos aseguraremos no solo de que el resultado es de calidad sino de que serán muebles resistentes. Lo último que hay que hacer es volver a colocar con cuidado tanto las bisagras como los tiradores.

Pondremos los cajones, baldas y puertas en su sitio y el proceso habrá finalizado.
Como has podido ver, no es un proceso complejo, pero hay que hacerlo paso a paso y respetar los tiempos, especialmente los de secado. Solo así se conseguirán los mejores resultados para dar un formidable aspecto a la cocina. Y por supuesto habrá que elegir el color apropiado para que nuestra cocina resplandezca. Una idea sensacional es pintarla en dos colores a juego, puede ser uno de los trucos a tener en cuenta.