¿Tienes pulgas en casa? Este es un problema bastante común para los propietarios de mascotas.

Perros y gatos se convierten en la presa de las pulgas mientras juegan en el jardín o por el contacto con otros animales y luego las traen a casa, donde anidan y pueden convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, sobre todo si tenemos niños. 

Una vez dentro de nuestro domicilio, las pulgas se esparcen por todas partes ya que sus larvas se esconden en lugares oscuros, y su alimentación se base en cualquier resto de materia orgánica y son extremadamente difíciles de detectar.

Cómo saber si tenemos un problema de pulgas

La pulga es uno de esos pequeños insectos saltadores sin alas que se alimenta de la sangre de mamíferos y aves. Hay varias especies, pero las más comunes son las que infestan a perros y a gatos y que, aunque muestran una preferencia por esconderse entre los pelos de los animales, no tienen ningún problema en alimentarse de la sangre de los humanos o cualquier mamífero que esté a su alcance.

El ciclo de vida de la pulga depende de las condiciones ambientales. Las pulgas viven en climas cálidos. El rango de temperatura ideal es de 26 a 32 ° C con un 70 % de humedad.

Estos son los síntomas de que tenemos un problema de pulgas:

  • La mascota se rasca excesivamente, hasta el punto de que la piel se enrojece y pierde el pelo. En los perros, el área preferente son los cuartos traseros, mientras que en los gatos son la cabeza y el cuello.
  • Identificación visual. No siempre podemos encontrar pulgas saltando en la piel del animal. Eso no significa que esté exento del problema ya que, durante su vida, la pulga atraviesa cuatro fases distintas y se estima que sólo un 5% de las pulgas está en fase adulta en un determinado momento. Un síntoma claro son pequeños montones de partículas blancas y oscuras en la base de los pelos. Las blancas son sus huevos, mientras que las oscuras, más abundantes, son sus deposiciones.
  • Picaduras. Aparecen como pequeños puntos rojos rodeados de un halo en grupos de tres o cuatro. Son muy urticantes y, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, lo más habitual es que lo hagan en la zona de los tobillos o las piernas.

Pasos a seguir para eliminar las pulgas

  • Eliminar las pulgas en la mascota.  Dentro de los remedios caseros más eficaces es peinar cuidadosamente a la mascota con un peine especial para pulgas y luego bañarlo con un champú específico para esta clase de plagas, luego le aplicaremos un tratamiento antipulgas, preferentemente del tipo interno. 
  • Aspirar. Tendremos que hacerlo con el aspirador más potente que podamos y de forma cuidadosa, prestando especial atención a rincones y hendiduras donde se esconden las larvas y las pulgas en fase inmadura.  Algunas fuentes recomiendan incluso poner veneno para pulgas dentro del contenedor de la aspiradora.
  • Emplear un limpiador de vapor para alfombras y tapicerías. El vapor hirviente mata las larvas de forma muy eficiente. Por descontado, si el animal tiene una camita, tratarla también con vapor. 
  • Utilizar un spray químico en las zonas donde la infestación es mayor. Elije un insecticida que contenga un adulticida, como la permetrina, para las pulgas adultas, y un regulador del crecimiento de insectos, como el metopreno o el piriproxifeno, que las mate en su fase inmadura. Las personas y las mascotas no deben entrar en contacto con el aerosol hasta que se haya secado bien. Asegúrate de usar guantes cuando aplique el aerosol y rocía sólo cuando la casa esté vacía. Estos productos suelen ser bastante tóxicos, especialmente para las mascotas.
  • Lavar la ropa de cama. Cómo ocurre con los piojos, debes utilizar un programa de agua caliente y sécala también a la mayor temperatura posible.
  • No olvidar el jardín. Si tenemos en casa un espacio al aire libre, es preciso manejarlo adecuadamente ya que suele ser la fuente de la infestación. Hay que mantener el césped bien segado, podar arbustos y utilizar regularmente el rastrillo para eliminar las hojas y restos de vegetación. Esto suele bastar para que las pulgas no nos invadan de nuevo.
  • Trampas. Al igual que para erradicar cucarachas, existen una seríe de trampas para pulgas. En zonas que no se pueden limpiar a fondo, como un garaje o un sótano, es posible emplear trampas para pulgas.  Las más eficaz consiste en una fuente de luz bajo la cual hay una superficie pegajosa. Durante la noche, las pulgas se sienten atraídas por la luz y el calor y se quedan pegadas. Las trampas permiten capturar las pulgas maduras, pero no pueden por sí mismas eliminar una infestación grave.

Estas recomendaciones deberían bastar en la mayoría de los casos. Si, después de seguir estos pasos, sigues observando la presencia de pulgas y, especialmente si estas se hacen notar por sus picaduras, será el momento de recurrir a una empresa especializada en el control de plagas para eliminar de una vez por todas con la molesta y peligrosa presencia de estos parásitos.