P. G. Santos / Agencias
Publicada
Actualizada
Las claves

Francia ha detectado el primer caso positivo de enfermedad por virus del ébola, correspondiente a un médico humanitario que regresaba de una misión en la República Democrática del Congo (RDC), zona donde el virus se encuentra en circulación activa, informó este miércoles el Ministerio de Salud.

El paciente fue atendido de inmediato a su llegada al territorio francés y trasladado a un centro hospitalario especializado en enfermedades infecciosas de alta transmisibilidad, según las autoridades sanitarias, que precisaron en un comunicado que el médico se encuentra en estado estable.

El Ministerio de Salud subrayó que se activaron de forma inmediata los protocolos de seguridad sanitaria, incluyendo el aislamiento del paciente y su traslado en condiciones controladas, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de contagio.

Francia dispone de infraestructuras especializadas para el manejo de enfermedades altamente contagiosas, con unidades hospitalarias dotadas de sistemas de presión negativa y estrictas medidas de bioseguridad, subrayó el Ministerio de Salud.

En busca de contactos

Paralelamente, se ha puesto en marcha una investigación epidemiológica para identificar a las personas que pudieron haber tenido contacto con el caso confirmado. Estos contactos serán localizados por la agencia regional de salud y deberán cumplir un aislamiento domiciliario de 21 días, con seguimiento médico durante todo el periodo.

El anuncio se produce tras la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 17 de mayo, en respuesta a la circulación del virus en el este de la RDC.

El Ministerio de Sanidad congoleño ha señalado en un comunicado que ya se han confirmado 1.048 casos y 267 muertes. Se trata del dato más alto registrado durante los primeros 30 días de una epidemia de esta enfermedad en la región. Asimismo, 371 pacientes siguen hospitalizados, con una tasa de seguimiento a contactos del 70,8%.

En este contexto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) mantiene su evaluación de riesgo como bajo para viajeros que se desplazan a zonas de transmisión activa y muy bajo para la población general en Europa.

Las autoridades han reforzado asimismo el sistema de seguimiento sanitario para cooperantes franceses que regresan de zonas de riesgo, concluyó el Ministerio en su nota.

Una variante que preocupa

El responsable de este brote es la variante Bundibugyo, de la que solo se habían documentado antes dos brotes. El primero, en Uganda, ocurrió entre 2007 y 2008, dejando 42 fallecidos y 131 casos; el segundo, también en la RDC, se produjo en 2012, con 38 casos y 13 muertes.

Pese a que en el brote de Uganda la letalidad rondó el 40%, cuenta con una tasa de mortalidad estimada de entre el 20% y el 30%. Se trata de un porcentaje inferior comparado con el de la variante Zaire, que presenta una tasa de letalidad media de aproximadamente el 75%.

Al contrario de lo que sucede con esta última, para Bundibugyo actualmente no existen vacunas ni tratamientos autorizados. No se espera que las que ya están aprobadas para la variante Zaire puedan resultar eficaces debido a la biología de los virus.

Es una cepa de la que se tiene poca información, como señaló Álex Almuedo, investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en este artículo de EL ESPAÑOL. "Para poder reaccionar bien antes hay que estar bien preparados".