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Las claves

Los virus tropicales están cada vez más presentes en Europa. Cada vez hemos normalizado más hablar de virus del Nilo, de Crimea-Congo, del dengue o del chikungunya. Este último, además, ya puede transmitirse a través de los mosquitos en la mitad del continente.

Así lo asegura un estudio publicado este miércoles en el Journal of Royal Society Interface. En él, los autores aseguran que la temperatura a la que podrían producirse las infecciones está 2,5 ºC por debajo de lo que se creía hasta ahora.

Esto implica que el mosquito tigre (Aedes albopictus), vector de la patología, puede incubarlo y contagiarlo a partir de los 13 ºC. El aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático ha hecho que esta enfermedad ya se pueda transmitir durante seis meses al año en el sur de Europa (España, Italia, Portugal y Grecia).

En Bélgica, Francia, Alemania, Suiza y doce países europeos más no se quedan muy lejos. En estos territorios, el chikungunya puede transmitirse de tres a cinco meses

La enfermedad provoca un intenso y prolongado dolor articular, que es extremadamente debilitante y puede resultar mortal para niños pequeños y personas mayores.

Esta investigación ha sido la primera en evaluar por completo el efecto de la temperatura en el tiempo durante el que el mosquito tigre puede incubar el virus. Un insecto que ha invadido el continente en las últimas décadas.

José Muñoz, investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) explica que estos datos no pillan por sorpresa: "Era algo que ya se sospechaba". El vector es un insecto muy adaptable tanto al ambiente como al clima de los territorios que coloniza.

Además, el aumento de temperaturas por el cambio climático, con unos inviernos cada vez más cálidos, es el caldo de cultivo perfecto. "Es cuestión de tiempo que llegue a los países del norte", señala.

Aun así, el experto no quiere ser alarmista y dice que hay que ver si la presencia del Aedes albopictus en territorios más fríos es estable o simplemente esporádica.

Para María Velasco, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) esta investigación refleja la importancia de la relación entre aumento de temperatura y la transmisión de estos patógenos. "2.5 ºC no parece mucho, pero en este contexto de cambio climático aumenta el riesgo de que se produzcan casos autóctonos".

La microbióloga pone el ejemplo del dengue. La ciencia ya ha demostrado que, cada vez que se eleva la temperatura, el peligro de transmisión se multiplica por cinco.

Cada vez más casos

El chikungunya, como otros virus tropicales, está en aumento en el Viejo Continente. En España se registraron 216 casos en 2025, más del cuádruple que el año anterior, con 53.

Lo mismo ha ocurrido en Francia e Italia. La primera nación, que había registrado 30 casos en la última década, detectó 800 el año pasado. La segunda también diagnosticó cientos de pacientes con esta patología y registra brotes todos los veranos desde hace varios años, informa Muñoz.

Para la portavoz de la SEIMC esto no debe ser un motivo de alarma. "Refleja de dónde vienen viajeros, no hay una tendencia logarítmica al alza".

No solo preocupa el chikungunya

El chikungunya no es el único que tiene a los expertos alerta. Este miércoles, el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) hizo un llamamiento para elevar la sospecha diagnóstica ante el constante goteo de infecciones por los virus del Nilo, Crimea-Congo y el dengue en población autóctona de España, como contó Europa Press.

Velasco está de acuerdo y es algo de lo que la SEIMC lleva ya advirtiendo unos años: "Está circulando con más intensidad que antes". La especialista destaca la necesidad de formar a los sanitarios en estas enfermedades para poder diagnosticar todos los casos posibles.

Estas enfermedades tienen algunos síntomas que se confunden con los de otras patologías y eso puede hacer que el facultativo falle en su diagnóstico. Además, llama también a los ciudadanos a que acudan al médico en caso de tener síntomas, sobre todo si han estado recientemente en alguno de los países endémicos.

La microbióloga advierte de que solo existe vacuna para el dengue y el chikungunya. El virus del Nilo Occidental y el de Crimea-Congo no cuentan con inmunización. En ninguno de los casos hay cura disponible. Los sanitarios solo pueden tratar los síntomas cuando aparecen.

Velasco lanza un mensaje de calma y expone que, por ejemplo, en el caso del virus del Nilo, el 80% de los casos son asintomáticos. "Por cada caso de encefalitis [una de sus complicaciones graves] que se ve, hay 80 casos que no han tenido ningún síntoma".

De importado a endémico

En el Viejo Continente, los virus tropicales son importados. Se detectan en estos países en personas que la han contraído en territorios donde sí es endémica. No obstante, el investigador de ISGlobal no descarta que en un futuro no muy lejano los casos autóctonos se conviertan en mayoría.

El chikungunya se transmite a través del mosquito tigre. Cuando el insecto pica a una persona infectada, también contrae el virus, lo incuba durante unos seis días y se convierte en vector. En el plazo de una semana puede estar contagiando a otras personas.

En el riesgo que menciona Muñoz de que la infección se convierta endémica en países como España, también hay una parte de casualidad. "Si un viajero infectado con chikungunya se encuentra en una zona con muchos mosquitos, puede iniciar una cadena de transmisión muy desafortunada".

Velasco no cree tampoco que sea un problema inminente, pero sí que hay una posibilidad real de que ocurra y hay que estar listos si ocurre. Es crucial saber que circulan en España y que algunos ya cuentan con vectores reservorio en nuestro país, como ocurre con los mosquitos del género Culex.

Hace siete años solo se veían casos importados y ahora ya está asentado y produce casos autóctonos en Extremadura y Andalucía, donde la patología se ha vuelto endémica, cuenta.

Tanto ella como Muñoz coinciden en que es fundamental contar con las medidas de prevención necesarias, como fumigar ciudades y casas, si es necesario. Por parte de los ciudadanos es fundamental la concienciación sobre el uso de repelente para alejar a los mosquitos.

También lo es asegurarse de no dejar ninguna fuente de agua estancada que pueda servirles a estos insectos para criar, como platos de macetas, cubos de agua u otros recipientes. Por supuesto, si se va a viajar al extranjero, es muy importante conocer los virus endémicos y vacunarse en caso de que sea necesario, concluye Velasco.