Después de las Navidades es normal coger algún kilo de más. Son unos días en los que las rutinas de todo el año se abandonan, se come más y también se descansa más. Una falta de actividad que suma a la hora de subirse a la balanza. Esta circunstancia se une a los habituales buenos propósitos de cada comienzo de año, en los que se suele incluir la bajada de peso o mantener unos hábitos de vida saludable.

Parte de sentirse hinchado, con más contorno e incluso los kilos de más, pueden deberse a una retención de líquidos fomentada por la dieta y la falta de ejercicio. Por lo que volcarse en ayunos y dietas igual no es lo más aconsejable, según explica Concepción Martínez, nutricionista deportiva. Pueden tener efecto rebote y, además, si el problema es la retención de líquidos, no serán medidas efectivas. "Sin embargo, si la intención es adoptar un estilo de vida saludable con deporte y una dieta que se piensa seguir el resto del año, lo mejor es acudir a un profesional", añade la experta.

Según Martínez, la raíz del problema son las comidas y cenas navideñas, que habitualmente suponen una ingesta calórica alta, con grasas saturadas, que además van acompañadas de alimentos cargados de azúcar. Un patrón que se repite durante varios días en pocas semanas, por lo que el impacto sobre el organismo es mayor. Lo cierto es que existen una variedad de alimentos que pueden ayudarte con la retención de líquidos que también son saludables.

Sandía, piña y papaya

Algunas frutas como la sandía, la piña o la papaya, cuentan con propiedades antiedematosas y antiinflamatorias. Además, también tienen un alto contenido en agua, por lo que son diuréticas. Esta propiedad limita la retención de líquidos y además, ayuda a depurarlo, ayudando a la excreción de toxinas. Cada una de estas frutas tiene propiedades características que pueden ayudar de forma distinta.

Por ejemplo, la sandía cuenta con el aminoácido citrulina, que neutraliza el ácido láctico y promueve la salud cardiovascular, protegiendo a su vez el sistema inmunológico. Mientras que la piña tiene bromelina, una enzima clave en el proceso de digerir las proteínas, que además tiene propiedades antiinflamatorias. Esta fruta también es un buen remedio para el estreñimiento y las flatulencias, gracias al aporte de fibra que tiene, además de ser rica en vitamina C, un poderoso antioxidante.

Espárragos

Los espárragos, los pepinos, las alcachofas, el apio, la remolacha, el ajo, la col o el brócoli, también son alimentos que pueden contrarrestar la retención de líquidos. Aunque su alta cantidad de fibra puede ocasionar flatulencias, sus beneficios son superiores a sus inconvenientes.

Los espárragos también son un alimento diurético, algo conocido ya desde la época romana, que además contienen asparagina, un aminoácido clave en la formación y mantenimiento de tejidos en el organismo, que regula la síntesis de algunas proteínas.

Pepinos

Los pepinos, aderezo perfecto para ensaladas, contienen silicio y azufre, que estimulan los riñones, fomentando la eliminación del ácido úrico. "Bajos en sodio y ricos en potasio, también cuentan con otra propiedad menos conocida, la de la inhibición de la producción de ácido nítrico y enzimas que producen inflamación, por lo que son un aliado contra la retención de líquidos", destaca Martínez.

Apio y ajo

En cuanto al ajo, contiene un compuesto, la alcina, que le da su olor distintivo. Este compuesto a base de azufre, es un potente antioxidante y ayuda en el proceso de la descomposición de las grasas.

En el caso del apio, son sus ftálidas las responsables de sus propiedades diuréticas. Además también cuenta con inhibidores de la proteína prostaglandina-endoperóxido sintasa 2, reduciendo así los niveles de ácido úrico en el organismo, según varias investigaciones.

Remolacha

Por su parte, la remolacha, también tiene un alto contenido en potasio, por lo que contribuye a eliminar el líquido sobrante del organismo. Este vegetal también cuenta con betanina, que aparte de darle su característico color y cuyas fibras solubles disminuyen los niveles de LDL o colesterol malo en el torrente sanguíneo.

Los carotenoides y flavonoides que también incluye este alimento, contribuyen a evitar que el colesterol malo se acumule en el sistema sanguíneo, disminuyendo así el riesgo de que se presenten coágulos sanguíneos, permitiendo a su vez reducir la inflamación. Sin duda, una dieta elaborada con estos ingredientes, además de ayudar con la retención de líquidos, supone un hábito saludable que merece la pena mantener a lo largo del año.

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