Mejorar la salud en general, o la salud intestinal en especial, puede ser algo fácil o realmente complicado según a quién se le pregunte. Y es que, según algunos expertos, en apenas 3 días se podría llevar a cabo un "reinicio intestinal", que mejoraría gratamente la salud intestinal al aumentar la cantidad de bacterias beneficiosas para la salud.

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Se sabe que mejorar el estilo de vida y la dieta general a largo plazo sí conlleva beneficios a nivel intestinal. Sin embargo, existe poca evidencia sobre el reinicio intestinal de 3 días y sus efectos reales a largo plazo.

Esencialmente, un reinicio intestinal de 3 días no es más que una dieta corta cuyo objetivo es mejorar la salud intestinal al aumentar el microbioma del intestino grueso de un individuo. Se sabe que las bacterias y otros microorganismos que habitan el intestino grueso ayudan a descomponer los alimentos y, a su vez, ayudan al cuerpo a absorber mejor los nutrientes y deshacerse de los desechos.

Beneficios de bacterias

Sin embargo, también se sabe que las bacterias intestinales tienen influencia en muchos otros aspectos de la salud, como la inmunidad o la inflamación en general. En ambos casos, las bacterias pueden ser beneficiosas o perjudiciales, dependiendo de la cantidad existente de bacterias de cada especie en el intestino de cada persona en cuestión.

En este aspecto, un reinicio intestinal tiene como objetivo restaurar el equilibrio en la fuerza (parafraseando a Star Wars) mediante varios cambios de hábitos: llevar una dieta sana y equilibrada, eliminando los "alimentos inflamatorios", llevar a cabo un buen descanso, comer suficiente fibra y realizar un nivel adecuado de ejercicio físico.

Pero, por el momento, se desconoce si un reinicio intestinal tiene efectos reales a largo plazo o no, aunque si se sabe que hay efectos cortoplacistas: un estudio de 2013 sugirió que un reinicio intestinal sí conllevaría una respuesta rápida por parte del microbioma intestinal. Un reinicio intestinal consiste en estos 6 pasos:

1. Alimentos antiinflamatorios

En el primer día de un reinicio intestinal, los primeros pasos conllevan eliminar cualquier tipo de alimento o bebida proinflamatoria, como pueden ser azúcares añadidos, carbohidratos refinados, alimentos ricos en grasas saturadas o carnes procesadas.

Por su parte, se deben comer muchos productos frescos y grasas saludables, como verduras de hoja verde (espinacas, col rizada), verduras de colores (pimientos, zanahorias), frutas bajas en azúcar, aceite de oliva, frutos secos y semillas, pescados azules y proteínas magras.

Finalmente, los carbohidratos complejos no refinados pueden proporcionar energía de combustión lenta para todo el día, como sería el caso del arroz integral, la quinoa, la avena o las batatas. Siempre sin caer en los excesos.

2. Hidratación

La ingesta de una cantidad suficiente de agua es esencial en cualquier dieta saludable. Algunos de los signos de deshidratación leve fácilmente identificables son una orina de color denso y oscuro (concentrada), sequedad labial u ocular, o piel seca, entre otros.

Además, se aconseja evitar bebidas con alcohol o cafeína, que pueden ser reemplazadas por tés o infusiones en este caso.

3. Sueño reparador

El sueño, o más bien la falta del mismo, puede tener efectos sobre el microbioma intestinal, según los estudios. En este caso, se aconseja tener cierto tiempo previo a la hora de acostarse, pudiendo así relajarse antes de dormir; y siempre, si es posible, estableciendo un horario regular tanto para dormir como para levantarse.

4. Fibra y fermentos

Consumir alimentos ricos en fibra puede proporcionar beneficios significativos para la flora intestinal. Algunos de estos alimentos son las verduras crudas y verduras de hoja verde, los jugos o batidos verdes, las legumbres, y las semillas de lino molidas.

Cabe recordar, por su parte, que un aumento drástico de la ingesta de fibra puede llegar a causar hinchazón o gases de forma temporal. Con el tiempo, estos síntomas deberían desaparecer.

Por su parte, los alimentos fermentados son populares por su riqueza en probióticos. Entre dichos alimentos destacan el chucrut, el kimchi, el miso, el tempeh y el kéfir. Así mismo, en este caso también puede repetirse el problema de los alimentos ricos en fibra, pudiendo notar hinchazón y gases los primeros días, y resolviéndose de la misma forma con el paso del tiempo. Si no se reducen los síntomas de forma espontánea tras el paso de los días, es aconsejable reducir tanto la cantidad de alimentos fermentados como de alimentos ricos en fibra.

5. Ejercicio regular

El ejercicio también tendría efectos beneficiosos sobre el microbioma, según algunos estudios. Además, se sabe que el ejercicio puede aliviar el estrés y ayudar a mantener a raya la posible ganancia de peso.

Se puede empezar con ejercicios más suaves, como caminar, yoga, pilates o tai-chi, y, posteriormente, aumentar la intensidad con otra variedad de ejercicios más costosos a nivel energético, como correr, hacer bicicleta, nadar, levantar pesos, y un largo etcétera.

6. Técnicas de relajación

Para finalizar, cabe recordar que el estrés también afecta a la salud intestinal de varias formas, como bien apuntó un estudio de 2011: aumentando la velocidad de digestión, aumentando la sensibilidad y permeabilidad intestinal y afectando negativamente a la flora intestinal.

En este caso, un reinicio intestinal de 3 días puede ser una buena oportunidad para introducir la relajación en la rutina diaria, ya sea mediante la meditación o la práctica del mindfulness, tomando un baño tibio o bien recibiendo un masaje. Tras finalizar los escasos 3 días, también se puede valorar la continuidad de estas prácticas a largo plazo.

Como se puede observar, solo 3 días puede ser un lapso de tiempo escaso para muchos individuos, y se sabe que existen beneficios a largo plazo si algunos de estos hábitos se implementan completamente en el día a día. Así mismo, no es una práctica aconsejable para todo el mundo: determinadas enfermedades crónicas, sufrir algún tipo de trastorno alimentario, la toma de ciertos medicamentos, el embarazo o el periodo de lactancia no serían los mejores momentos para llevar a cabo un reinicio intestinal.

En cualquier caso, siempre es aconsejable consultarlo previamente con un médico o un dietista-nutricionista antes de llevar a cabo cambios de dieta tan drásticos como es el caso.