P. G. Santos / Agencias
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Las claves

Los primeros días de abril han tenido un tiempo inestable en España debido a la presencia de una borrasca. Este fin de semana, sin embargo, estará marcado por un cambio meteorológico "importante", tal y como ha advertido la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Es poco habitual para esta época que se produzca este cambio, pero en apenas 24 horas casi toda España pasará de temperaturas más propias de verano, con hasta 30 ºC, a un ambiente más típico de invierno, con precipitaciones, viento y nevadas en cotas relativamente bajas.

Según ha avanzado el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, de las temperaturas muy elevadas para la época del viernes se pasará a un acusado descenso térmico que se producirá este domingo, con valores entre 15 y 20 ºC más bajos.

Esto favorecerá nevadas en cotas bajas, en torno a 700-800 metros en el norte y el centro peninsular. Además, el viento va a soplar "con intensidad" a lo largo del fin de semana, "incrementando la sensación de frío en muchos puntos".

A partir del lunes, eso sí, las temperaturas comenzarán un ascenso, normalizándose primero y alcanzando de nuevo valores altos para la época a partir de la segunda mitad de la semana.

Para el sábado llegará un cambio de tiempo con la entrada de un frente frío activo por el oeste peninsular que traerá lluvias de oeste a este, sin llegar al Mediterráneo, más abundantes en el Cantábrico y en zonas montañosas del norte y centro.

En la mitad sur también se esperan chubascos tormentosos. Pero, tras el paso del frente, irrumpirá una masa de aire muy frío que hará bajar las temperaturas y la cota de nieve hasta los 700 u 800 metros en el norte y centro peninsular.

El viento soplará con intensidad, aumentando la sensación de frío en amplias zonas. En puntos de Aragón, de hecho, la Aemet ha activado avisos amarillos por rachas máximas de viento de 80 kilómetros por hora.

En esta jornada las temperaturas caerán en casi todo el país, aunque el contraste térmico será especialmente acusado en el norte: en ciudades como Lugo pasarán de rozar los 30 ºC el viernes a no superar los 15 ºC el sábado. Una caída que se repetirá en capitales como Pamplona o Burgos.

Este día también habrá un descenso de las mínimas, sobre todo en el interior y el norte peninsular. Capitales como Ávila, Burgos, Guadalajara, León, Logroño, Lugo, Oviedo o Soria registrarán valores muy bajos para la época, entre los 2 ºC y los 4 ºC.

Las temperaturas continuarán bajando el domingo, de forma más acusada en el este de la península y en Baleares con un ambiente inusualmente frío para mediados de abril. Este día las temperaturas quedarán entre 5 ºC y 10 ºC por debajo de lo habitual.

En Burgos, Segovia o Teruel apenas superarán el domingo 10 ºC, tras haber superado los 28 ºC el viernes, con un descenso de casi 20 ºC en tan sólo 48 horas.

El episodio también traerá consigo heladas no intensas pero sí tardías en puntos de la meseta norte y áreas montañosas, lo que podría afectar a algunos cultivos, tal y como ha advertido Del Campo.

Por su parte, las lluvias persistirán en el extremo norte, el este peninsular y Baleares, donde podrían ser intensas y seguirá la nieve a partir de unos 800 a 1.000 metros, con acumulaciones importantes en zonas de montaña.