Previsiones de caídas de las temperaturas para el 27 de febrero.

Previsiones de caídas de las temperaturas para el 27 de febrero. ECMWF

Ecología Meteorología

Una ola de frío, 'la bestia del Este', llega a España: el invierno no ha acabado

Las temperaturas anormalmente cálidas en el Polo Norte empujan los vientos árticos a través de Europa y en dirección a la Península.

Que no nos engañe el tiempo ilusoriamente primaveral que domina en gran parte de la Península: el general Invierno acomete una nueva campaña en forma de frío ártico antes de que termine febrero. Se trata de una gran masa de aire polar que ya avanza sobre Europa y Norteamérica debido a un fenómeno inusual: un Calentamiento Súbito Estratosférico (CSE) localizado en las regiones boreales.

Esta incidencia meteorológica ha sido detectada por la estación del Cabo Morris Jesup, el punto más septentrional de Groenlandia, que ha encadenado más de 48 horas por encima de los cero grados: un invierno sin congelación en pleno Polo Norte. Unas circunstancias preocupantes cuando ya venimos encadenando varios años de temperaturas extremas y de regresión de la masa de hielo polar, con dramáticas consecuencias para el ecosistema, en especial para los osos polares.

Pero este CSE tiene otras consecuencias inmediatas. "Este fenómeno es un calentamiento en la estratosfera, a unos 30-50 kilómetros del suelo" - explica Mar Gómez, meteoróloga de Eltiempo.es. "Normalmente una estratosfera 'normal' tendrá un vórtice polar en el que los vientos giran en sentido antihorario como en cualquier otra borrasca y en el cual se suelen tener temperaturas muy bajas". Sin embargo, la anomalía ha interrumpido este fenómeno. Imaginemos un hula-hop que gira en horizontal en torno a nuestra cintura: si alguien lo golpease desde arriba, trataría de salir disparado en direcciones opuestas.

"Cuando se produce un CSE como el de las últimas semanas, el vórtice polar se ve 'alterado', modificándose de su posición y/o rompiéndose en dos, y propagándose fuera de su posición habitual sobre el Polo" - explica Gómez. También puede cambiar el sentido de giro su viento. Al moverse de posición el vórtice polar, suele provocar que se descuelgue aire frío hacia latitudes más bajas". Esta es la situación a la que se enfrenta ahora el hemisferio norte del planeta: Norteamérica ya está notando los efectos de los vientos árticos que fueron en su dirección. La otra sección desgajada del vórtice es la que se dirige a Europa.

Los países del Este, Europa Central y hasta Suiza y el norte de Italia van a llevarse la peor parte. "Las temperaturas van a ser anormalmente bajas, pudiendo registrarse descensos en el rango de -12 a -16ºC en algunas zonas de Europa desde el próximo lunes" - anuncia la meteoróloga. El impacto en Francia y Reino Unido será menos intenso, pero lo suficientemente grave como para que la Oficina Meteorológica británica (Met Office) haya otorgado a la ola de frío el dramático nombre de 'bestia del Este'.

En España, lo notaremos en marzo

Para cuando cruce los Pirineos, la 'bestia' estará en gran medida domesticada, explica Mar Gómez mientras describe la previsión meteorológica para los primeros días del mes que viene. "El aire frío también llegará a España aunque no lo hará como en el resto del continente europeo. Lo notaremos más tarde, a comienzos de marzo, que será frío, con anomalías de temperaturas que pueden estar hasta 6ºC por debajo de lo normal especialmente en el nordeste peninsular".

Cataluña, Navarra, País Vasco y el norte de Aragón será las zonas en las que el desplome térmico será más acusado. En el resto del territorio peninsular, se esperan caídas de entre uno y tres grados menos de lo habitual en el último mes de invierno, en el que la temperatura media es de unos 11.3ºC. No obstante, aguantar el último zarpazo de la 'bestia' puede tener una recompensa en forma de lluvias. Y en una situación de sequía acuciante, cualquier circunstancia que aumente la pluviosidad invernal debe ser recibida con los brazos abiertos.

"Ni el vórtice polar ni el aire frío provocan lluvias copiosas" - explica Gómez. "Lo que sí se puede producir es que se formen anticiclones de bloqueo en Escandinavia. Esto provocaría que las borrascas entren a través de un 'pasillo' atlántico que llegue a nuestro país y provocando más lluvias, por lo que marzo podría comenzar lluvioso y continuar así si ese anticiclón sigue estacionario".