Un trabajador de una explotación ganadera de Segovia ha muerto por complicaciones en el cuadro clínico después de contraer tuberculosis y un segundo permanece ingresado en un centro sanitario para recibir el tratamiento correspondiente.
Ha sido la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León la que ha notificado ambos casos, desde la que además han activado el protocolo de vigilancia epidemiológica para estudiar a los contactos de ambos pacientes.
Esta vigilancia se centrará tanto en convivientes como relaciones estrechas dentro del entorno laboral.
Por el momento, están realizando pruebas, según marca el protocolo vigente, a 88 personas que habrían mantenido contacto con los dos trabajadores.
No obstante, las pruebas completadas hasta ahora no han identificado nuevos casos, pero es necesario finalizar el estudio para disponer de los datos definitivos.
Según han informado desde la Consejería, aunque ambos casos han coincidido en el tiempo y en la misma empresa, de momento no se considera brote porque no tenían relación entre sí.
Desde la Junta destacan la colaboración de la empresa, ya que su labor ha sido "fundamental para la identificación de los contactos".
En cualquier caso, inciden en que por el momento "no se sospecha un origen laboral de la infección".
Dichas fuentes sanitarias han trasladado que el principal mecanismo de transmisión de la tuberculosis es de persona a persona por vía aérea, ya que los afectados con lesiones activas expulsan los bacilos al toser o estornudar.
Resaltan, además, que esta enfermedad no se transmite por el contacto casual en espacios abiertos.
La tuberculosis es una enfermedad de declaración obligatoria en España, siendo la vigilancia epidemiológica el principal mecanismo para detectar los casos lo antes posible para tomar las medidas de salud pública necesarias y el tratamiento preventivo de los contactos, en caso necesario, para evitar la aparición de nuevos casos.
La incidencia de esta enfermedad en Castilla y León es baja. En 2025 se notificaron 158 casos con una tasa de 6,6 casos por cada 100.000 habitantes.
Seis de los casos fueron diagnosticados en menores de 10 años y el 73% de los afectados sufrieron tuberculosis pulmonares. Durante el mismo periodo en España, los casos registrados fueron 4.623, con una tasa de 9,4 afectados por cada 100.000 habitantes.
