Una persona residente en Castilla y León se encuentra bajo vigilancia médica y en cuarentena preventiva dentro de su domicilio tras haber mantenido contacto con el turista francoargentino diagnosticado con el hantavirus Andes durante su estancia en Francia.
Según la última actualización del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), el paciente se encuentra asintomático y su seguimiento forma parte de los protocolos activados en España después de que las autoridades sanitarias de Francia emitieran una alerta a través del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta de la Unión Europea (EWRS).
El rastreo se remonta a mediados de julio, cuando el paciente afectado inició un trayecto desde Buenos Aires con destino a Burdeos, realizando escalas en Santiago de Chile y Madrid.
Fue precisamente en el trayecto transatlántico entre la capital chilena y Madrid, realizado el pasado 18 de julio, donde el residente en Castilla y León compartió vuelo con el viajero infectado.
El paciente origen del caso desarrolló los primeros síntomas leves como fiebre, tos seca y malestar general en la madrugada del 20 al 21 de julio tras llegar a Francia.
Tras acudir a un hospital universitario en Burdeos el 23 de julio, las pruebas analíticas practicadas confirmaron la presencia de anticuerpos y la posterior identificación por PCR de la cepa hantavirus Andes el 6 de agosto.
El viajero se recuperó favorablemente, finalizando la fase sintomática el 28 de julio. Posteriormente se desplazó por vía terrestre y aérea hasta Galicia, donde actualmente se encuentra.
Como respuesta a la notificación europea, la Dirección General de Salud Pública identificó el pasado 7 de agosto a dos contactos estrechos del vuelo trasatlántico: el residente en Castilla y León y otro ciudadano radicado en la Comunidad de Madrid.
Ambos fueron informados de forma inmediata y se les prescribió cuarentena y seguimiento domiciliario continuo. A ellos se suman otros dos contactos identificados en Cataluña por un vuelo posterior entre Madrid y Burdeos, así como dos familiares convivientes del paciente.
Riesgo "extremadamente bajo" para la población
La hipótesis principal con la que trabajan los epidemiólogos es que el contagio del paciente principal se produjo por exposición ambiental en Argentina, donde el virus es endémico, antes de iniciar el viaje.
Las autoridades de Salud Pública han lanzado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.
La PCR realizada al paciente positivo el pasado 7 de agosto resultó negativa, confirmando que la capacidad de transmisión del virus en la actualidad es prácticamente nula.
El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas implicadas califican el riesgo de transmisión secundaria en España como extremadamente bajo para la población general, dado que el hantavirus Andes no cuenta con reservorios naturales en el territorio nacional.
Asimismo, la transmisión persona a persona requiere condiciones muy específicas y de contacto muy estrecho que no se dan en este escenario.
