Castilla y León mantuvo en el año 2020 la ratio de tarjetas sanitarias individuales por médico más baja de toda España, al contar cada profesional con una media de 909 pacientes, dos más que en 2019, aunque muy por debajo de las 1.345 tarjetas por médico de la media nacional y de las 1.769 de Baleares, que es la comunidad que mayor ratio presenta de todo el país.

Según revela el informe sobre Atención Primaria realizado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, la Comunidad pertenece al grupo de cinco autonomías que no cuentan con ningún profesional con más de 2.000 tarjetas sanitarias individuales asignadas, junto a Asturias, Extremadura, Navarra y La Rioja, y es la región que menos profesionales tiene con más de 1.500 pacientes, al ser solo el 8,8 por ciento, frente al 35,4 por ciento de media nacional.

Pediatría

En Pediatría, la ratio es más pareja, dado que frente a las 967 tarjetas con las que cuenta de media un médico de este servicio en Atención Primaria a nivel nacional, en Castilla y León son 847, un dato superior a las 825 de 2019, y que mejora Canarias (843). No obstante, ningún pediatra de la Comunidad cuenta con más de 1.500 tarjetas asignadas y tan solo el 0,79 por ciento tiene más de 1.250 pacientes.

Sobre profesionales de Enfermería, la ratio de tarjetas sanitarias individuales asignadas a cada profesional sí descendió en Castilla y León entre 2019 y 2020, situándose en 1.140, siendo la tercera ratio más baja del país tras Extremadura (1.127) y La Rioja (1.094) y colocándose muy por debajo de las 1.509 tarjetas asignadas por profesional de Enfermería del conjunto del país.

Tercera con más porcentaje de recursos para AP

En relación al porcentaje de gasto sanitario consolidado en Atención Primaria, Castilla y León ocupa el tercer lugar a nivel nacional, al destinar un 15,82 por ciento de sus recursos en Sanidad, solo por detrás de Andalucía (18,01 por ciento) y Extremadura (16,16 por ciento), pero en todo caso más de un punto y medio por encima de la media nacional, establecida en el 14,16 por ciento, segun informa Ical.

Además, en 2019, último año con datos consolidados, la evolución del porcentaje fue positiva por primera vez en la última década, al subir un 0,55 por ciento con respecto al año anterior, mientras que la diferencia entre 2016 y 2018 fue del -0,68 por ciento y entre 2010 y 2018 el decrecimiento alcanzó el 2,17 por ciento.

El gasto por habitante en Castilla y León fue, a su vez, el tercero más alto del país con 262,45 euros, 14 euros por encima del gasto sanitario en Atención Primaria por habitante de 2019, y tan solo superado por el de Extremadura (272,48 euros) y el de País Vasco (267,84 euros), mientras que la media nacional quedó fijada en 211,01 euros.

También supera Castilla y León a la media nacional en relación al porcentaje de gasto público sanitario destinado a la Atención Primaria en los presupuestos para el año 2022, que en el caso de la Comunidad castellano y leonesa se trata de los prorrogados de 2021. Y es que el 16,25 por ciento de Castilla y León se encuentra más de un punto por encima del 14,93 por ciento del conjunto de España.

Actividad y recetas

En cuanto a la actividad desarrollada en Atención Primaria, los médicos de Castilla y León realizaron en 2020 un total de 16.099.566 consultas, mientras que los profesionales de Enfermería llevaron a cabo 10.463.027. La mayoría de las primeras se situaron en la población entre 35 y 64 años (6,5 millones) y en la mayor de 65 años (6,2 millones), mientras que entre las segundas fue la población mayor de 65 años la que mayor número registró, con 4,8 millones de consultas.

Mientras, el gasto farmacéutico por recetas en Castilla y León creció en el año 2020 en más de 23.000 euros hasta alcanzar los 684.722,61 de los 11.337.621,14 euros que se gastaron a nivel nacional, casi 400.000 euros más que el año anterior. Por habitante, el incremento a nivel autonómico fue de 14 euros, desde los 274,5 de 2019 a los 288,4 de 2021. Un crecimiento mayor si se contempla desde 2014, al subir un 27,1 por ciento desde los 226,9 euros de entonces.

Opinión de la ciudadanía

El último apartado del informe se refiere a la opinión de la ciudadanía, a partir del porcentaje de personas que consultaron al médico del primer escalón asistencial en las últimas cuatro semanas, que en Castilla y León alcanza el el 29,37 por ciento, siendo el porcentaje más elevado a nivel nacional.  

La mayoría de estas personas eligieron la Sanidad pública (89,94 por ciento), siendo la diferencia entre acudir al sector público o al privado de 4,31 veces al año del primero por 0,39 del segundo. No obstante, el porcentaje baja en relación a lo que elegiría el paciente, dado que frente al 79,1 por ciento que escogería el sistema público, el 14,5 por ciento se decantaría por el privado.  

La valoración media de la Atención Primaria pública en Castilla y León es de un notable (7,35), con poca diferencia sobre la media nacional (7,29), y la valoración de los profesionales se acerca al 8 tanto en Medicina (7,96) como en Enfermería (7,93), alcanzando el 92,9 por ciento de los médicos de la Comunidad la valoración de la atención como buena o muy buena.  

El problema, según revela el informe elaborado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, es la demora, que supera los dos días en el 40,8 por ciento de los casos, y que supera la semana el 7,8 por ciento de las veces. Además, un 30,5 por ciento de los pacientes consultados tuvo que esperar más de una hora en la sala de espera antes de ser atendido.

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