N.M.J / ICAL

El Altar Mayor de la catedral de Burgos acogió hoy, en la mediodía del Viernes Santo, el tradicional acto del Desenclavo del Santísimo Cristo de Burgos ante los ojos de un aforo limitado de asistentes de acuerdo a las medidas sanitarias del COVID-19.

La replica del Cristo de Burgos realizada en 2014 procesionó por la catedral de Burgos a hombros de los miembros de la Cofradía de las Siete Palabras y del Santísimo Cristo de Burgos, hasta el Altar Mayor del templo, donde fue colocado frente a la imagen de la Virgen de la Consolación. Una vez allí tuvo lugar uno de los momentos más representativos de la Semana Santa burgalesa, cuando la Virgen María recibe el cuerpo de su hijo tras ser crucificado.

Minutos antes de finalizar el acto, el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, quiso dirigir unas palabras a los asistentes, recordando a todos aquellos que sufren, haciendo especial hincapié en las personas que se han visto afectados por la pandemia del COVID-19. “Jesús te hemos visto con los brazos extendidos para acoger todos los dolores del mundo en estos tiempos duros. Nos acogemos a esos brazos abiertos del amor del señor en la cruz", dijo.

El ceremonias acto llevado a cabo hoy fue diferente al realizado en años anteriores, que solía tener lugar en la plaza Santa María, y reunía a cientos de burgaleses. Tras ser suspendido el pasado año por la pandemia, el Desenclavo pudo volver a realizarse hoy en la capital burgalesa con aforo limitado y distancia de seguridad.