El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, se ha mostrado orgulloso de Castilla y León como autonomía útil para luchar contra los problemas e impulsar el futuro de España. En una declaración institucional que ha realizado hoy con motivo del Día de Castilla y León, el titular del Ejecutivo autonómico ha asegurado que la Comunidad saldrá de la crisis del COVID-19 con el compromiso y esfuerzo de todos.

“Hoy, 23 de abril, debemos sentirnos muy orgullosos de ser y pertenecer a Castilla y León. Orgullosos de sus tierras y provincias, en las áreas urbanas y en el mundo rural. De cómo se ha actuado”, según ha asegurado el presidente autonómico, quien ha destacado el papel fundamental de cada una de las provincias de la Comunidad.

Ha mostrado también su orgullo de las instituciones públicas y privadas y los agentes sociales y económicos de Castilla y León, y ha puesto el acento en el diálogo institucional, social y político como necesario para afrontar esta pandemia y preparar el día después.

En este sentido, Fernández Mañueco ha destacado la coordinación con el Gobierno de España y el resto de autonomías, así como el esfuerzo, la dedicación y el papel fundamental de los ayuntamientos y diputaciones para atender y satisfacer las necesidades de las ciudades y pueblos. Así pues, ha añadido que diálogo, con ánimo de pacto de colaboración, será también esencial para la recuperación.

El presidente autonómico ha asegurado que la Junta de Castilla y León afronta este grave momento con entrega, trabajando sin descanso e integrando los esfuerzo de los agentes públicos y privados, haciéndolo, además, con lealtad hacia el Gobierno de España, con proporcionalidad en las medidas y con plena transparencia

Desde la humildad, ha pedido perdón si alguna decisión no fue del todo acertada, pero ha insistido en que el Gobierno de Castilla y León siempre ha puesto toda su voluntad y todo su empeño en hacer lo más conveniente para proteger a los castellanos y leoneses.

Ha explicado que la Junta ha buscado proteger la salud de todos los castellanos y leoneses y preservar la vida e integridad de los profesionales sanitarios; amparar a los más desfavorecidos y vulnerables; garantizar los suministros más básicos; y asegurar el entorno económico y laboral para facilitar una pronta recuperación. 

El presidente de la Junta ha reiterado que el sistema autonómico está respondiendo al desafío y está demostrando ser un instrumento esencial en la lucha contra el coronavirus y lo será también para impulsar el futuro de España con lealtad y sentido de Estado.

Fernández Mañueco ha indicado que, según los datos, se están superando ya los momentos más duros de esta pandemia y debe seguir luchando, a la vez que ha augurado que la salida de la crisis también será complicada.

Ha manifestado que hay mucho trabajo por delante para frenar la pandemia, reactivar pronto la economía y evitar heridas profundas que provoquen cicatrices sociales. Los empresarios, autónomos y trabajadores contarán con el apoyo de Castilla y León.

En su declaración institucional, el presidente ha lanzado un mensaje de esperanza asegurando que superaremos la situación desde la normalidad democrática, la confianza, la moderación y el diálogo.

Luto en Castilla y León



Fernández Mañueco ha iniciado su intervención diciendo que los castellanos y leoneses conmemoran el Día de la Comunidad sin celebraciones, teñidos de luto, con mucho dolor por las personas fallecidas, a las que no se ha podido despedir como merecían.

Ha trasladado su afecto y cariño para sus familias y amigos. “Su dolor y también es el nuestro, es un sufrimiento compartido”, según ha subrayado el presidente, quien ha transmitido también su ánimo a las personas afectadas y aisladas, y a las que están soportando y padeciendo dificultades e incertidumbre en su vida laboral y social.

Ante estas dificultades que afectan a todos, el jefe del Ejecutivo autonómico ha afirmado que los castellanos y leoneses han mostrado su temple, asumiendo la responsabilidad de confinarse, como principal medida para vencer al virus, que es especialmente cruel con los mayores, a quienes, según ha reclamado, se deben proteger y cuidar con esmero y cariño porque la sociedad les debe todo.

Ha reconocido y agradecido a los profesionales sanitarios, a las personas que garantizan el abastecimiento alimentario y de primera necesidad, desde los agricultores y ganaderos a los comercios, a los empleados públicos que están haciendo un esfuerzo para que todo funcione, a los periodistas y medios de comunicación y a todos los trabajadores, que se exponen con valentía por los demás.