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El alcalde de Zamora y voz más crítica de Izquierda Unida, Francisco Guarido, ha condenado este lunes el proyecto de Frente Amplio de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. "Nos estamos equivocando desde hace 10 años", ha afirmado.

El regidor, el único de IU en una capital de provincia, se pronunció así en declaraciones a Onda Cero tras el anuncio de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre.

Sobre la fórmula de unidad que se baraja en el espacio a la izquierda del PSOE, Guarido se amparó primero en la disciplina de partido y, acto seguido, dejó clara su discrepancia.

"Yo ahí no tengo nada que decir que no diga mi partido a nivel nacional. Sabéis cuál es mi posición, que no es la mayoritaria desde luego", afirmó.

El regidor zamorano aseguró que "si se va en un conglomerado que se llama Frente Amplio pues bueno, qué le vamos a hacer". "El tiempo dirá si nos hemos equivocado o no, que yo creo que nos estamos equivocando desde hace 10 años", declaró.

Una posición histórica

Esa posición no es nueva. En Zamora, IU ha concurrido en solitario a las municipales durante toda la etapa de Guarido, incluso en el momento de mayor empuje de Podemos.

El alcalde ha defendido de forma reiterada que renunciar a las siglas era "impensable", votó en contra de la coalición con Podemos en la consulta interna de 2016 y, ya con mayoría absoluta en el consistorio en 2019, sostuvo que la confluencia "no es buena ni para Izquierda Unida ni para Podemos".

Su argumento de fondo ha sido siempre el mismo: el modelo local, asentado en la marca de IU y en una gestión austera y reconocible, no se explica ni se sostiene si se diluye en marcas ajenas. En la calle, ha recordado en más de una ocasión, el mensaje que recibían era "id solos".

Aun así, Guarido no niega la necesidad de una oferta electoral a la izquierda del PSOE en la provincia. "Creo que debe haber una candidatura, cómo se llame, a la izquierda del PSOE, debe haber una candidatura en Zamora y estoy convencido de que la va a haber", afirmó.

La diferencia, en su lectura, no está en si debe existir esa candidatura, sino en quién la encabeza y bajo qué siglas. En febrero ya había calificado de "pan como unas hostias" la estrategia del partido desde la irrupción de Podemos en 2014 y reclamaba que IU fuera "la proa y el timón" de cualquier intento de unidad.

El contraste con la dirección federal es, por tanto, el de siempre. Guarido acepta que su criterio no es el mayoritario en IU y deja la decisión formal en manos del partido a nivel nacional, pero no renuncia al diagnóstico. En Zamora, donde la formación ha gobernado sin necesidad de esas alianzas, ese argumento sigue siendo su principal carta.