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Volver a sentir el aire en la cara y redescubrir los rincones favoritos de la ciudad está desde hoy un poco más cerca para los mayores y las personas con movilidad reducida de Zamora.

La provincia se convierte en pionera dentro de Castilla y León al estrenar un proyecto de paseos gratuitos en triciclos adaptados, impulsado por la Diputación junto a la Fundación Personas y la asociación 'En bici sin edad'.

Una idea que copia lo mejor de ciudades como Copenhague o Estocolmo para algo tan sencillo y transformador como combatir la soledad, llenar de vida el envejecimiento y reabrir las puertas de la capital a quienes más difícil lo tienen para recorrerla.

El histórico claustro del Palacio de la Encarnación ha sido el escenario elegido para presentar el vehículo y dar el pistoletazo de salida a la iniciativa.

Allí se han reunido los vicepresidentes de la Diputación, Víctor López de la Parte y Ramiro Silva Monterrubio, junto al responsable de Fundación Personas, Isidro Deza, la presidenta de 'En bici sin edad', Judith de Castro, y un nutrido grupo de los voluntarios que se encargarán de darle a los pedales para llevar la sonrisa de vuelta a las calles.

Un convenio de 10.000 euros para romper barreras

El Área de Bienestar Social de la institución provincial respalda este programa mediante un convenio firmado con la Fundación Personas dotado con 10.000 euros en el presente ejercicio 2026.

La red de En bici sin edad en la provincia cuenta con 40 voluntarios encargados de pedalear y acompañar a los usuarios. Los paseos se ofrecerán a residencias y asociaciones de la capital, permitiendo traslados de dos en dos o de un usuario acompañado por un familiar.

Como particularidad técnica, Zamora se convierte en la primera ciudad de España donde estos vehículos adaptados pueden circular en doble sentido al equipararse al régimen de paso peatonal.

Durante la presentación, Víctor López de la Parte remarcó el respaldo incondicional de la Diputación a los colectivos vulnerables: "Queremos estar al lado de las personas que más lo necesitan y apoyar iniciativas que, estoy convencido, van a ser un auténtico éxito como ya lo son en Europa".

Por su parte, Isidro Deza destacó que la medida servirá para "dar visibilidad a colectivos con limitado acceso al espacio urbano", mientras que Judith de Castro enfatizó la dimensión humana del servicio: "No se trata solo del paseo, sino de mantener una conversación relajada, combatir la soledad no deseada y facilitar que vuelvan a ver lugares de su ciudad a los que hace años que no van".