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Detrás de las casetas, las catas y el bullicio festivo que estos días transforma las calles de Zamora, Fromago guarda un motor económico de primer orden capaz de cruzar fronteras.

La tercera edición de la gran cita del queso ha marcado un hito histórico al organizar la mayor misión comercial inversa celebrada hasta la fecha en el certamen, convirtiendo las Salas Polivalentes del Teatro Ramos Carrión en una auténtica cumbre internacional del negocio lácteo.

Allí se han dado cita 44 importadores y compradores de gran escala procedentes de 25 países repartidos por los cinco continentes —19 llegados de Europa, 11 de América, 10 de Asia, 3 de África y 1 de Oceanía—.

Cara a cara, en más de 400 reuniones de trabajo a contrarreloj, los productores de queso y las empresas de Castilla y León han tenido la oportunidad de presentar sus catálogos, negociar envíos y adaptar sus formatos a las exigencias de mercados tan diversos como el asiático o el americano.

La iniciativa, impulsada por la Diputación de Zamora junto a la Cámara de Comercio, la Fundación Escuela Internacional de Industrias Lácteas (EILZA) y el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECYL), ha demostrado que la feria trasciende el escaparate festivo.

Tal y como subrayó el presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, junto al viceconsejero de Economía, Carlos Martín Tobalina, Fromago es, sobre todo, una herramienta estratégica para abrir nuevos mercados, generar empleo y garantizar el futuro de un sector lácteo estrechamente ligado a la economía y a la vida del medio rural castellano y leonés.