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Los devastadores incendios forestales que azotaron la comarca de Sanabria en 2025 continúan pasando factura a sus cauces, a su ecosistema y al consumo de agua potable de sus vecinos.

Un año después de la tragedia, la falta de actuaciones hidrológico-forestales de envergadura por parte de la Administración autonómica ha llevado a decenas de vecinos del municipio de Galende a organizarse y registrar una solicitud formal y urgente ante el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora.

Al frente de esta reclamación colectiva se encuentra José Rodríguez Ballesteros, abogado de 65 años con raíces sanabresas en Galende.

La mecha que ha hecho saltar la indignación vecinal ha sido la reciente aprobación por parte de la Junta de Castilla y León de un paquete de inversión extraordinaria de 500.000 euros destinado a frenar el arrastre de cenizas en la comarca leonesa de El Bierzo.

Lodos de cenizas en el lago de Sanabria. Cedida.

Una partida económica que no ha tenido réplica en el territorio zamorano, desatando una profunda sensación de discriminación.

El agravio comparativo con El Bierzo

"Nos parece muy razonable y proporcional lo que se le ha concedido a El Bierzo, pero consideramos que estamos en la misma situación y que tenemos que ser tratados de igual manera", manifiesta tajante José Rodríguez Ballesteros.

"No queremos establecer una comparación peyorativa ni mucho menos, pero si la Junta considera que los arrastres de cenizas y la erosión justifican medio millón de euros allí, la misma respuesta debe darse en Sanabria. La diferencia de trato constituye un evidente agravio comparativo que debe ser corregido"

"Si la Junta invierte medio millón en El Bierzo por las cenizas, en Sanabria exigimos el mismo trato; la diferencia es un agravio comparativo evidente"

Los vecinos han fijado en su escrito la exigencia de una partida mínima de 500.000 euros orientativa para ejecutar diques, barreras y fajinas de contención en las laderas calcinadas. Según denuncian, las pocas intervenciones realizadas hasta la fecha han sido "puramente simbólicas" e ineficaces para frenar el impacto del agua de lluvia sobre la masa de ceniza acumulada en la cumbre.

"Si es que se ha hecho algo, objetivamente no ha servido absolutamente para nada, porque las cenizas siguen estando. Tenemos los cauces de los ríos llenos de ceniza y, desgraciadamente, también el Lago de Sanabria", asevera el letrado.

Cortes de agua potable y captaciones contaminadas

La consecuencia más directa de este abandono la sufren las tuberías y grifos del municipio. Cada episodio de lluvia arrastra el barro negro de las brasas hacia los manantiales y riachuelos que alimentan las redes de abastecimiento, dejando a los pueblos sin agua apta para el consumo de forma recurrente.

"Esto ha ocurrido hace apenas 15 o 20 días. En pueblos como Galende, San Martín de Castañeda o en el entorno de la parte alta, todos han tenido que recurrir a agua embotellada", relata Rodríguez Ballesteros, denunciando la precaria logística de reparto desplegada.

El abogado José Rodríguez Ballesteros, detrás un ejemplo de exceso de vegetación que él denuncia. Cedida.

"Se ha hecho incorrectamente. Tenemos gente muy mayor en las pedanías que no puede desplazarse a los puntos de entrega en los horarios fijados. Lo lógico es que la Junta o la Diputación hubieran enviado camiones cisterna de forma continuada. El alveolo del río Tera está completamente lleno de ceniza y nadie ha actuado de forma contundente".

"Cada vez que llueve los manantiales se contaminan y el agua deja de ser potable; pueblos enteros de Galende tienen que recurrir a garrafas"

El Lago de Sanabria, en peligro

El impacto medioambiental y la amenaza económica sobre el mayor lago glaciar de la Península Ibérica centran el núcleo del malestar.

Las cenizas no solo enturbian el agua, sino que alteran el delicado equilibrio biológico del parque natural, acelerando la proliferación de algas y perdiendo la transparencia que lo caracteriza como polo de atracción turística de la provincia.

Imagen del lago de Sanabria en los incendios de 2025. Cedida.

"La propia memoria del Parque Natural Lago de Sanabria de 2025 reconoce tímidamente que el agua se encuentra turbia, que apenas hay luz y que están creciendo las algas masivamente", alerta el representante de los vecinos.

"Pescadores de la zona nos transmiten que el agua está muy sucia. Se está poniendo en riesgo el motor económico y el orgullo sentimental de todos los zamoranos. Los ingenieros forestales sabían perfectamente que las cenizas acabarían en la cuenca y en el lago si no se ponían retenes de paja o barreras, y no haberlo evitado es inadmisible".

"Emergencia forestal" y aviso a la Fiscalía

A la falta de limpieza de los ríos se suma la ausencia de desbroces en el perímetro de los núcleos urbanos. Rodríguez Ballesteros advierte de que pueblos como Pedraza, Espadaña o Cabreros se encuentran inmersos en una situación de "emergencia forestal" al estar cercados por un pinar y robledal tupido que amenaza con arder de nuevo.

"Los pueblos están rodeados de bosque. O se hacen cinturones de seguridad y limpiezas de forma inmediata o vamos a tener otro desastre en cuanto salte una chispa. Hay miedo real entre la población".

Lago de Sanabria. Cedida.

Ante la falta de interlocución por parte del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora —que no ha respondido al escrito ni se ha puesto en contacto con los firmantes—, los vecinos advierten de que llegarán hasta el final.

No descartan convocar manifestaciones a nivel comarcal como ya hicieran con la plataforma en defensa del tren de alta velocidad, ni tampoco elevar la causa a los tribunales.

"Hacemos un llamamiento a la Fiscalía para que investigue si hay responsabilidades de tipo penal por la omisión del deber de cuidado, tanto en la prevención previa como en la falta de restauración posterior a los fuegos de 2025", apunta.

"Hay una indignación y una desesperación absolutas. Si la Junta sigue haciendo caso omiso a nuestros escritos, nos vamos a movilizar en la calle", concluye Rodríguez Ballesteros.