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Toro quiere dejar atrás un sistema de abastecimiento que lleva años condicionado por las averías de sus sondeos y por problemas de calidad del agua.

La solución pasa por mirar al Duero, así la Junta de Castilla y León ha sacado a licitación las obras para construir una nueva captación en el río, una estación de bombeo y una nueva planta de tratamiento de agua potable.

Todo ello con una inversión de 3,25 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses.

La actuación permitirá renovar de forma integral el sistema de abastecimiento de la localidad zamorana y sustituir los dos sondeos subterráneos de los que depende actualmente el suministro.

Unas instalaciones que, según la Junta, presentan problemas de disponibilidad, sufren averías y tienen una capacidad que resulta insuficiente en momentos de mayor demanda, especialmente durante el verano.

A esto se añaden los problemas relacionados con la calidad del agua, que han obligado hasta ahora a recurrir a soluciones provisionales de tratamiento.

El nuevo sistema cambiará por completo el esquema y de esta manera, el agua se captará directamente del río Duero y desde allí será bombeada hasta la nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), situada a más de dos kilómetros de distancia.

La conducción tendrá una longitud superior a 2,3 kilómetros y deberá salvar mediante los correspondientes cruces varias infraestructuras existentes, entre ellas carreteras y el ferrocarril.

La estación de bombeo contará con tres bombas de 75 kilovatios, mientras que la nueva planta de tratamiento estará dimensionada para atender las necesidades de una población de 19.400 habitantes.

La ETAP tendrá capacidad para tratar más de 6.000 metros cúbicos de agua al día e incorporará un sistema de desinfección mediante ozono.

El proceso se completará con los sistemas convencionales de coagulación, floculación, decantación y filtración.

La instalación también contará con sistemas de control que permitirán conocer en tiempo real cómo funciona la red y vigilar parámetros como el caudal, la presión, la turbidez y la calidad del agua.

El proyecto incluye además las instalaciones eléctricas necesarias para poner en funcionamiento la infraestructura, entre ellas un centro de transformación y las correspondientes líneas de suministro.

Inversión a tres bandas

La actuación será posible gracias a un acuerdo entre la Junta de Castilla y León, la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento de Toro.

La financiación se repartirá entre las tres administraciones: la Junta aportará el 40 %, la Diputación otro 40 % y el Ayuntamiento asumirá el 20 % restante.

La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, ha defendido que la obra permitirá dar una solución estable a las necesidades de abastecimiento del municipio y mejorar tanto la seguridad del suministro como la calidad del agua.

Una vez terminada, la infraestructura será gestionada durante 25 años por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACyL).

La actuación forma parte del programa de mejora del abastecimiento 2024-2027 que la Junta desarrolla junto a las nueve diputaciones provinciales.

El plan contempla una inversión global de 90 millones de euros para renovar redes y mejorar la eficiencia y la seguridad de los sistemas de abastecimiento de Castilla y León.

En Zamora están previstas 159 nuevas depuradoras, con una inversión total de 38,9 millones de euros.

De ellas, 22 corresponden al programa destinado a poblaciones de entre 500 y 2.000 habitantes equivalentes. Quince de estas instalaciones ya se encuentran en fase de explotación.

El programa para núcleos de menos de 500 habitantes se encuentra en una fase más inicial y contempla otras 137 actuaciones, con una inversión de 25 millones de euros. Una de las depuradoras ya está en funcionamiento y otras 16 se encuentran actualmente en ejecución.