Una maniobra dubitativa al divisar a los agentes a la entrada de Villalpando terminó destapando todo un historial de irregularidades.
La Guardia Civil ha investigado en este municipio zamorano a cuatro hombres que viajaban a bordo de un coche con el maletero repleto de cobre robado, un conductor colocado al volante y un copiloto que acumulaba cuentas pendientes con la justicia.
El suceso arrancó durante un control preventivo montado en la CL-612. Al ver el despliegue policial, el conductor hizo un extraño con el coche que encendió de inmediato las alarmas de los agentes del Puesto de Villalpando.
Tras darles el alto e identificar a los ocupantes, los guardias civiles procedieron a registrar el vehículo.
Al abrir el maletero saltó la primera sorpresa: ocho sacos de color blanco repletos de metros y metros de cable de cobre pelado, completamente limpio de plástico y con signos evidentes de haber sido quemado para retirar el aislante.
Cuestionados por la procedencia del material, los cuatro ocupantes ensayaron una excusa sobre la marcha asegurando que eran "sobras de una obra" que les había regalado el dueño de una construcción.
Sin embargo, el argumento se cayó por su propio peso cuando no supieron dar ni la dirección de la obra, ni el nombre del supuesto encargado, ni un solo teléfono de contacto para comprobar la historia.
La patrulla los trasladó de inmediato al cuartel, donde terminaron investigados por un delito de robo con fuerza.
A medida que avanzaban las comprobaciones, el expediente no dejó de engordar.
Al cotejar las identidades, los agentes descubrieron que a uno de los viajeros le constaban tres requisitorias judiciales pendientes —una de ellas con orden directa de búsqueda, detención e ingreso en prisión—, por lo que acabó esposado en el acto. Por si fuera poco, el conductor dio positivo por cocaína y THC en el test de drogas.
Al comprobar que ninguno de los otros tres acompañantes tenía carné de conducir en regla, la Guardia Civil precintó el turismo en el lugar, dejando a todo el grupo, viejos conocidos de las fuerzas de seguridad con un amplio historial a sus espaldas, a disposición del juzgado de Benavente.
