El barrio de Rabiche estrena imagen. El Ayuntamiento de Zamora ha finalizado el primero de los murales que se están realizando en esta zona tradicional de la ciudad.
Una intervención que busca mejorar el entorno y, al mismo tiempo, recuperar la memoria y la identidad de sus vecinos.
La obra, realizada por la artista Laura Merayo, lleva por título "Sastipén talí", una expresión en caló que significa "Salud y libertad".
El mural se encuentra en la calle Rabiche, a continuación de la calle de las Bodegas.
La composición tiene como protagonistas a un hombre y una niña a lomos de un caballo, acompañados de diferentes elementos vinculados a la historia y la cultura del barrio.
Pero la imagen esconde también una historia familiar.
El diseño parte del archivo fotográfico de los propios vecinos de Rabiche. El hombre que aparece representado es Ramón, vecino del barrio, fotografiado cuando tenía 14 años junto a su caballo, llamado "Pincel".
A su lado aparece ahora su nieta, Triana. Su presencia fue propuesta por los propios vecinos con el objetivo de reunir en una misma imagen a dos generaciones de una familia.
Para conseguirlo, se realizaron nuevas fotografías de la niña sobre un pony, recreando la posición de aquella imagen antigua.
De esta manera, el mural une en una misma escena dos momentos separados por varias décadas.
El resultado convierte una fotografía familiar en un símbolo de la continuidad de los vínculos y de las raíces de Rabiche.
En el fondo de la obra aparece también la silueta de una rueda vinculada a la cultura gitana.
Las palabras "Sastipén talí" completan una intervención que gira en torno a la familia, el paso del tiempo, la libertad y el sentimiento de pertenencia.
El concejal de Obras, Pablo Novo, ha destacado precisamente el vínculo de la actuación con los vecinos.
"Queríamos que los murales de Rabiche no fueran simplemente elementos decorativos, sino que estuvieran vinculados con el propio barrio, con sus vecinos, con sus recuerdos y con una identidad que sigue muy presente", ha señalado.
Novo considera que este primer mural consigue trasladar esa memoria al espacio público.
"Recuperar una fotografía familiar y convertirla en una imagen que ya forma parte del paisaje cotidiano de Rabiche es precisamente lo que buscábamos", ha añadido.
Más murales y nuevas actuaciones en el barrio
La intervención artística tendrá continuidad con otros murales que se encuentran actualmente en ejecución. Entre ellos está el que realiza el artista zamorano Saúl Alija en el extremo opuesto de los adosados.
Pero los trabajos no se limitan a la mejora estética del barrio.
El Ayuntamiento trabaja también en la pavimentación en hormigón de la parte trasera de Rabiche, un espacio que se pretende ordenar para habilitar una nueva zona de estacionamiento.
"Los murales son la parte más visible ahora mismo, pero no constituyen una actuación aislada", ha explicado Novo.
El concejal ha señalado que la intención es mejorar un terreno que actualmente presenta unas condiciones "claramente mejorables" y darle un nuevo uso como espacio de aparcamiento.
A esta actuación se sumará además un nuevo parque infantil. Se trata de un equipamiento que actualmente no existe en esta zona y que permitirá crear un espacio de juego y convivencia para las familias del barrio.
"La intención es actuar sobre Rabiche de una manera integral: mejorar su imagen, recuperar espacios degradados y dotarlo de nuevos servicios", ha indicado Novo.
El concejal resume las actuaciones previstas en una intervención que va más allá de los murales: "Estamos hablando de los murales, pero también de pavimentación, estacionamiento y de un parque infantil".
El objetivo del Ayuntamiento es que la suma de estas actuaciones permita transformar progresivamente el entorno de Rabiche y mejorar los espacios de uso cotidiano de sus vecinos.
"Queremos seguir desarrollando actuaciones muy pegadas a las necesidades concretas de los barrios, aprovechando espacios que hoy tienen poco uso y convirtiéndolos en lugares más cuidados, útiles y agradables para los vecinos", ha concluido Pablo Novo.
