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Lo que hasta hace nada era una vieja casa de campo abandonada a su suerte y al borde del derrumbe es hoy la última joya recuperada de la ciudad.

El Ayuntamiento de Zamora y la Diputación han dado por concluidas las obras del nuevo Centro de Interpretación del Paisaje Cultural "Zamora y el Duero", rescatando del olvido esta típica construcción labriega para convertirla en el punto de acogida perfecto para visitantes y vecinos.

El alcalde, Francisco Guarido, y el presidente provincial, Javier Faúndez, han sido los encargados de certificar la entrega del inmueble, que la empresa Tragsa ha dejado a punto sin salirse de los plazos y tras una inversión de 537.000 euros —financiada casi en su totalidad por la Diputación, con una aportación municipal de 50.000 euros—.

Mediante esta inauguración se cierra con broche de oro el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, un proyecto que ha permitido inyectar 1,1 millones de euros entre ambas instituciones para recuperar el patrimonio olvidado a orillas del Duero y vender al mundo la identidad y el paisaje zamorano.

De derecha a izquierda: El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez; el alcalde, Francisco Guarido; el vicepresidente y diputado provincial de Cultura, Víctor López de la Parte y el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Zamora, Cristoph Strieder visitan el Centro de Interpretación 'Zamora y el Duero'. Ayto. Zamora.

Tras las intervenciones previas en las Aceñas de Gijón y el merendero de los Pelambres, este proyecto remata un plan integral que extiende su huella a otros 19 municipios de la provincia, posicionando al río Duero como un eje histórico, ambiental y turístico vertebrador desde la capital hasta la frontera con Portugal.

Un viaje por la arquitectura rural y la memoria del agua

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, destacó que la rehabilitación cumple con la meta municipal de consolidar una oferta turística ligada al paisaje: "Buscábamos recuperar estas viejas casas que aparecen en imágenes antiguas y que forman parte del paisaje labriego de estas fincas que aún perduran".

Por su parte, el concejal de Turismo, Christoph Strieder, detalló que el centro abrirá sus puertas con un discurso expositivo centrado en la relación histórica de los vecinos con el río y los recursos hídricos, la formación del relieve y la organización de los sistemas agrarios tradicionales y los bienes comunales.

Además de abordar el patrimonio material e inmaterial de la zona —desde los conjuntos de arquitectura popular hasta las fiestas y romerías de la provincia, la Raya y el vecino Portugal—, el entorno del edificio albergará una infraestructura verde.

En este espacio exterior se recrearán las huertas tradicionales con una finalidad pedagógica, conectando la memoria del pasado agrícola zamorano con los desafíos ambientales y territoriales del futuro.