No tiene mar, pero Castilla y León también cuenta con atractivos acuáticos para disfrutar del verano y el ambiente costero sin tener que resignarse a sufrir el sofocante calor del sol.
Con la subida de las temperaturas de estas semanas, muchos comienzan a preparar sus escapadas para los próximos meses y no siempre se quiere recurrir a la masificación de la costa.
Por eso, Puebla de Sanabria (Zamora) es una de las opciones que más eligen quienes se decantan por las zonas de interior. Primero, por la propia belleza de la localidad, que forma parte de la red de 'Pueblos más Bonitos de España', con origen medieval, calles empedradas y coronada por un castillo del siglo XV que está magníficamente conservado.
Vista aérea de Puebla de Sanabria, Zamora.
Identidad gastronómica
Este pueblo de algo más de 1.300 habitantes reúne todas las posibilidades para pasar un fin de semana único en familia este verano. Primero por la propia historia y sus atractivos patrimoniales, pero también porque está muy cerca del Lago de Sanabria y porque tiene identidad propia gastronómicamente hablando.
Uno de los platos más característicos y que aquí podrás disfrutar en algunos de sus restaurantes es la trucha a la sanabresa. Con pescados procedentes del río Esla, es una de las preparaciones que dieron origen a los escabeches.
El plato se prepara en dos fases. Una primera en la que habitualmente se fríe con aceite o manteca de cerdo hasta que se dore y después, con ese mismo sobrante de aceite, se rehoga junto a otros ingredientes que sirven de acompañamiento.
Habitualmente, estos son cebolla y tomate, aromatizado todo ello con tomillo, orégano y hojas de laurel. Por último, se especia con pimentón, vino blanco, vinagre, guindillas picadas y, por último, caldo de pescado
Para finalizar, se lleva al horno donde se hierve durante unos minutos y es servida en cazuelas de barro que siempre dan este toque único y tradicional a los platos.
De la comida al paseo
Tras la reconfortante comida, Puebla de Sanabria ofrece un gran elenco de enclaves patrimoniales para disfrutar. El pueblo se puede recorrer a pie e ir visitando varios de sus sitios más emblemáticos que se levantan sobre las calles empedradas.
El Castillo de los Condes de Benavente, la Iglesia de Nuestra Señora del Azogue, la Ermita de San Cayetano o el Ayuntamiento, en la Plaza Mayor, son algunos de estos puntos.
Puebla de Sanabria en Zamora
También tienen un Museo de Gigantes y Cabezudos, además de un paseo fluvial por el río Tera para quienes prefieran decantarse por el ambiente de naturaleza.
La mejor forma de visitar esta localidad es caminar sin rumbo por calles como la de San Bernardo o la Rúa. En estos puntos podrán observarse blasones familiares grabados en las fachadas de piedra de las casas, adornadas estas con flores en los balcones durante las épocas de primavera y verano.
A refrescarse al lago
Para esta ya cercana época de verano, las horas centrales del día, cuando más calor hace, podrán disfrutarse el mayor lago de origen glaciar de la Península Ibérica.
El Lago de Sanabria se sitúa a pocos minutos en coche del pueblo y cuenta con cuatro playas oficiales reconocidas por la Junta de Castilla y León, aunque si se suman algunos pequeños arenales y calas de alrededor hay quien suma cinco áreas principales para el baño.
La más famosa es la Playa Grande o Viquiella, pues es la que dispone de más servicios como aparcamiento, chiringuitos, aseos y alquiler de pedales para disfrutar en el agua. En este caso, además, está adaptada para personas con movilidad reducida.
Lago de Sanabria, Zamora
Por otro lado están la Playa Chica o Custa Llago; El Folgoso; o Los Arenales. La quinta opción que se suele sumar, como la que se incluye en la Guía Repsol y recuerdan los habitantes locales, es la llamada Rocas Negras, una zona más salvaje y tranquila, en la que huir de las aglomeraciones.
