Zamora se prepara para vivir un domingo donde la música, el arte y la solidaridad se darán la mano en las calles. Este 10 de mayo, la Plaza de la Constitución será el escenario de la sexta edición del festival 'Corazón de Madre', una cita ya imprescindible en el calendario de la ciudad que este año destinará todo lo recaudado a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Zamora.
La iniciativa está impulsada por la Real Cofradía de Nuestra Madre de las Angustias, demuestra que el espíritu de las hermandades zamoranas sigue muy vivo más allá de los días de pasión.
La puesta de largo del festival ha tenido lugar esta mañana en el Salón de Plenos de la Diputación de Zamora, en un encuentro encabezado por el vicepresidente primero, Víctor López de la Parte.
En esta presentación, que ha servido para estrechar lazos entre instituciones y sociedad civil, han participado también la presidenta de la AECC en la provincia, María Inmaculada Hernández; Laura Huertos en representación de la Fundación Caja Rural de Zamora; y los responsables de la cofradía, Tomás Codesal y Luis Fernando García Martín, quienes han querido arropar con su presencia el lanzamiento de esta iniciativa que une la fe con el compromiso social.
Como bien han señalado sus organizadores, se trata de "hacer cofradía" durante todo el año, recordando que el origen de estas agrupaciones siempre estuvo ligado a la caridad y a echar una mano a quien más lo necesita.
El festival arrancará a las 17:30 horas con una tarde llena de ritmo y tradición. Los asistentes podrán disfrutar del colorido de los Gigantes y Cabezudos de Entrala, el baile de Swing Zamora, la voz de Lucía Gonzalo, el talento de los pequeños de Doña Urraca y el pop de Juan Carlos Vega.
Todo ello bajo la batuta de Roberto Vizán, que será el encargado de conducir un evento donde todos los artistas participan de forma totalmente altruista.
Además, como símbolo de vida y esperanza, se repartirán 600 plantas de la Fundación Personas y de la empresa Florart entre quienes se acerquen a disfrutar de la fiesta.
María Inmaculada Hernández, presidenta de la AECC en Zamora ha agradecido este gesto que permitirá seguir ofreciendo servicios y apoyo a los pacientes oncológicos y sus familias los 365 días del año.
Para cerrar el acto, Luis Fernando García Martín ha querido recordar que, aunque la noche del Viernes Santo sea el momento de mayor recogimiento para la hermandad, el verdadero propósito de una cofradía es mantenerse útil y cercana a los problemas de sus vecinos el resto del año.
"Las cofradías nacieron para la caridad y las obras sociales, y a veces se nos olvida", ha reflexionado el secretario, subrayando que este festival es la mejor forma de honrar esas raíces, transformando la devoción en ayuda directa para los pacientes oncológicos de Zamora.
Una invitación para disfrutar de una tarde de domingo diferente, sabiendo que cada aplauso y cada donación ayudarán a que la lucha contra el cáncer en nuestra provincia cuente con un poquito más de fuerza y mucho más corazón.
