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La estación de bombeo de Los Pelambres ha dejado de ser un bloque de hormigón para convertirse en una ventana abierta a la naturaleza del Duero.

Gracias a las manos del artista zamorano Miguel Kobas, esta infraestructura se ha transformado en un mural que parece cobrar vida, mimetizándose con el río y su entorno.

El Ayuntamiento de Zamora da por terminada así una obra que busca, ante todo, que el arte y los servicios de la ciudad se den la mano sin romper la magia del paisaje.

El mural es un homenaje lleno de color a las aves que habitan la ribera. Con un realismo que sorprende a quien pasea por la zona, Kobas ha retratado pequeños pájaros escondidos entre los carrizos y una espectacular cigüeña que parece cruzar el cielo en pleno vuelo.

Cigüeñas en el mural de urbano de Los Pelambres. Prensa Ayto. Zamora.

Los tonos verdes, azules y tierras han sido elegidos con mimo para que la construcción no desentone, logrando que la estación de bombeo parezca brotar de la misma orilla como si siempre hubiera formado parte de la vegetación.

Los Pelambres suma un motivo más para detenerse y disfrutar del paseo. Es una apuesta clara del Ayuntamiento por un urbanismo más humano y amable, donde las infraestructuras necesarias no tienen por qué ser grises ni frías.

Esta intervención refuerza el compromiso de la ciudad con un modelo más creativo y sostenible, que cuida sus espacios públicos convirtiéndolos en lugares donde la cultura y el medio ambiente conviven en armonía.