El fin de semana del 20 al 22 de febrero Zamora volverá a convertirse en el epicentro mundial de la apicultura. La séptima edición de Feria Apícola Internacional (Meliza) reunirá a miles de profesionales, ponentes, científicos y visitantes en el recinto de Ifeza en un evento que tendrá experiencias inmersivas, productos para comprar, charlas y conferencias.
El director de Meliza y secretario técnico de Unión Profesional de Apicultores de Zamora (Apis Durii), Paco Alonso, atiende a EL ESPAÑOL de Castilla y León en la semana previa a la celebración de la feria, para abordar una nueva edición con el objetivo claro de mantener las cifras de visitantes de años anteriores, en torno a los 20.000.
Este año, la feria contará con una importante novedad y es la implantación de la experiencia inmersiva 'Colmena 360'. Una actividad en la que profesionales y curiosos podrán ver el comportamiento de una colmena a través de unas pantallas LED y a un tamaño 10 veces mayor al real, pudiendo disfrutar al detalle de la vida de las abejas.
Séptima edición de Meliza ya, ¿con qué expectativas afrontan este año?
En principio, mantener. Siempre es nuestra preocupación de un año para otro. No tenemos aspiraciones a más, pero si somos capaces de mantenernos, nos daremos por satisfechos. Aunque la feria sigue creciendo, obviamente el ritmo ya no es tan alto como estos años atrás porque ahora mismo está prácticamente todo el sector. Los movimientos que hay son de algunas empresas nuevas que van saliendo, algunas que, a lo mejor, desaparecen.
Estamos creciendo en torno al 5-8% ahora mismo, comparado con años atrás de casi el 18-20%. Se está ralentizando pero porque no hay mucho más de donde sacar, en España y Portugal por supuesto. En el extranjero al final siempre es más difícil traer empresas porque tienen que hacer una inversión mayor para estar en Meliza.
¿Cuántos expositores habrá?
En torno a 110 y sobre todo lo que se ha crecido es en número de stands. Los expositores necesitan más metros cuadrados y nos vamos a poner en torno a 6.000 m2 de exposición. Hay que recordar que Apimondia, que es una feria internacional junto con el congreso que se hace cada dos años y que se celebra cada vez en un continente distinto, tiene 7.000 m2, con lo cual estamos 1.000 m2 solo por debajo del mayor evento mundial que hay de apicultura ahora mismo. Estamos este año en 187 stands frente a 171 que tuvimos el año pasado.
Si no es la más importante, Meliza será una de las relevantes a nivel nacional y europeo...
A nivel de Península Ibérica, ahora mismo es el evento apícola más grande que se hace. Y mucho más grande que el segundo, a lo mejor estamos hablando del doble. A nivel europeo estamos ahí en cabeza de la mano con Apimell, una feria italiana con muchas ediciones y que es un pelín más grande todavía que Meliza.
Pero no somos competidores ni mucho menos. Nos ayudamos en ese sentido y tampoco tenemos intención de desbancar a nadie. Simplemente defender la tierra, Castilla y León, Zamora y ponernos un poco a todos en el mapa y hacerlo lo mejor posible para seguir manteniendo la importancia de esta feria que ya es una feria conocida a nivel mundial.
Meliza ya no es una cosa pequeña de cuatro gatos, ahora mismo la inmensa mayoría de empresas del sector apícola a nivel mundial, no solo europeo, ya conocen Meliza. Se espera un lleno a los hoteles para ese fin de semana.
¿Nos puede avanzar alguna novedad?
Quizá el mayor atractivo que pueda tener la feria este año va a ser el espectáculo 'Colmena 360'. Es un espectáculo audiovisual, que va a poder estar abierto de continuo en la feria. Es una sala oscura, dotada de grandes pantallas LED, donde se va a estar reproduciendo imágenes del interior de una colmena.
Tendrá una escala 10 veces superior a la real, de tal forma que las abejas tendrán en torno a 18 centímetros de longitud, un poco menos de la palma de una mano. Va a ser una experiencia inmersiva potente. Para gente que a lo mejor le tiene un poco de repelús a las abejas, obviamente a lo mejor no es tan recomendable, pero creemos que es muy útil, científicamente también tiene un punto importante. Es una forma de dejar de ver a las abejas como moscas. Empezar a conocer un poco este animal más de cerca con su propio zumbido, con todo.
¿Cómo están siendo estas semanas previas para el director de Meliza?
Muchísimo trabajo ahora mismo. Intentamos siempre darle un poco de gusto a todo el mundo. Quién más quién menos tiene algún tipo de petición especial, en cuanto a su stand, en cuanto a sus necesidades, en cuanto a sus presentaciones. Otra cuestión que tiene Meliza además de la exposición es su ciclo de conferencias. Todo el mundo necesita algo, ya sea una pantalla, un proyector, una mesa de acero inoxidable, un banco para poder trabajar, electricidad... Ahora mismo es donde estamos todos trabajando, en sus últimos detalles, en intentar que tengan todo aquello que necesitan y por ahí van los tiros.
Temas redes sociales también dan mucho trabajo porque hay muchas consultas y hay gente que llama porque necesita invitaciones para poder venir de otros países y solicitar el visado. Hay un trabajo por detrás que no se ve, pero es muy intenso y lo tendremos así hasta primeros de esta semana que viene que ya empieza a montarse la feria y cambiemos de tercio.
¿Qué charlas y conferencias destaca este año?
Son destacables todas. Tenemos un plantel de conferenciantes muy importante. Gente muy reconocida a nivel internacional, empezando por Lucas Martínez, que es presidente para la Comisión de las Américas de Apimondia, de la Federación Internacional, que viene a hablar de Mercosur. También tenemos a Susan Cobey, que es una eminencia científica en la cría de reinas. A Marco Antonio Muñoz, el padre apícola de muchos de los apicultores más conocidos hoy. Después tenemos también a Miguel Vilas-Boas, de Portugal, a Keith S. Delaplane, de Estados Unidos, o a Sergio Perandin, de Italia.
Meliza también es una feria abierta al público, no solo a profesionales ¿Qué va a encontrar la gente?
Meliza es eminentemente una feria de apicultura, no de miel. Desde el primer día vimos la oportunidad de dar participación al público general y se abrió la feria a los apicultores de Zamora y creamos algo que era totalmente novedoso, como va a ser la 'Colmena 360', que fue el túnel de la miel. La primera vez que se creó un túnel real a oscuras, con imágenes de flores tal y como las ven las abejas, que las ven en luz ultravioleta.
Tenemos pantallas a lo largo del túnel y se pueden catar entre 20 y 30 mieles que están incluidas dentro de la marca de garantía y donde la gente podrá probar tranquilamente y a su ritmo todas las opciones. Muchas de las mieles tendrán un stand y podrán adquirirlas. A mayores, Meliza este año, un poco en esa línea de internacionalización, decidimos que debíamos abrirla a otras mieles, no solo de Zamora. Hay miel de un montón de zonas de España, de León, de Málaga, de Portugal, de unas cuantas provincias.
Pero la apicultura da mucho más juego. Aparte de miel habrá polen, también habrá propóleos a la venta, ese producto aprovechado o recogido por las abejas de todos los árboles, de los arbustos, de las plantas. La gente lo utiliza para los catarros e infecciones respiratorias, con muy buenos resultados.
Hay muchas más novedades en este sentido. La inventiva de los apicultores o los envasadores ha crecido y podemos encontrarnos miel con nueces, o miel con té matcha, o miel en crema, que básicamente es un sistema de batido muy lento al que se somete la miel cuando está cristalizando. Saca otros sabores que son propios de la miel, gracias a esas micro burbujas de oxígeno en su interior se liberan de otra manera y vamos a notar cosas diferentes.
¿El apoyo de la Diputación de Zamora a Meliza sigue muy presente, no?
Totalmente. Meliza es una feria que depende por completo de la Diputación. Es verdad que se hace un gran trabajo añadido. Tiene un presupuesto de entre 150.000 y 160.000 euros, de los cuales la Diputación pone 100.000. Entonces, es importante pero también los patrocinadores que apoyan sin duda, algunos incluso desde el primer año, la iniciativa, y es un poco entre todos como se consiguen los recursos y se sale adelante. No tenemos queja con la Diputación, Javier Faundez está muy implicado con el tema de la apicultura.
No deja de ser un sector que en Zamora es importante y la población lo valora muchísimo y esperamos que podamos seguir trabajando y colaborando así muchísimos años.
¿Qué objetivos se marca Meliza para el futuro?
Mantenernos. Es un poco mi preocupación. No queremos tampoco aspirar a más porque no tenemos intención de pisar a nadie. Si somos capaces de crecer, perfecto, pero si somos capaces de mantener… Es una feria que es muy grande, se podría hacer incluso bianual, son palabras mayores, pero es que el propio sector lo reclama con lo cual tenemos que estar año a año con ello.
Nuestro planteamiento tiene que seguir estando a la altura de las circunstancias, seguir estando a disposición de los expositores que son los que hacen la feria, y creo que si somos capaces de seguir estando a la altura, de poder seguir satisfaciendo las necesidades de estas empresas, Meliza seguirá existiendo y quién sabe si incluso creciendo.
¿Y qué retos tiene la apicultura de Zamora y Castilla y León?
Muchísimos. De momento hay una cuestión importante que es la PAC. La apicultura no cobra ayudas de la PAC. Hay una línea de ayudas agroambientales por polinización que a la vista o en comparación de los importes con otros sectores es completamente ridícula. En la nueva PAC todo eso va a cambiar y creemos que es muy importante que la apicultura empiece a tener una ayuda asociada como tiene el vacuno o el ovino porque hace una tarea muy importante en el campo.
Una parte importantísima de los alimentos que comemos está polinizada por abejas y es que vemos como cada vez se mueren más colmenas al año, cifras del 30%, pero aparte de eso nos encontramos con enfermedades nuevas. Hay que crear algún sistema para ayudar al apicultor para que la gente siga comprando miel a precios razonables.
Si echamos cuentas reales de las necesidades que tiene una explotación, de los gastos que tiene, de combustibles añadidos, impuestos, alimentación... Europa no entiende que tenemos la obligación de dar de comer a nuestras colmenas en invierno. Algunos piensan que es que somos los apicultores que sacamos más miel que antes y no es así. Cada vez sale menos, pero las necesidades energéticas que tiene la colonia al venir con inviernos más cálidos, las necesidades, son mayores, el campo no da y entonces nos toca alimentarlas. Hay que hacer una bonificación de precios a los apicultores para que puedan compartir con el resto de ganaderos y agricultores las ayudas de la PAC.
