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A esa hora en la que el mercado aún conserva el rumor de las compras de la mañana —bolsas que rozan el suelo, conversaciones que se cruzan sin prisa, el saludo de quien se conoce de toda la vida— Zamora quiere añadir un reclamo sencillo y directo: probar producto local mientras suena la música en directo. Con esa idea nacen ‘Las Mañanas del Mercado’, una propuesta de dinamización que aterriza en el Mercado Provisional de Abastos con tres jornadas temáticas pensadas para abrir apetito… y de paso, animar a que el carrito se llene allí mismo.

El planteamiento es claro: convertir el mercado en un plan de sábado. Degustación, ambiente y la invitación implícita a quedarse un rato más, mirar los puestos y volver a casa con la compra hecha. El concejal de Promoción Económica, David Gago, presentó la actividad junto al presidente de la asociación La Santa Merienda, Óscar Coscarón, subrayando que el objetivo es dar “un nuevo impulso al mercado” en un momento del año “en una época que no tiene tanta actividad económica como en otras ocasiones”.

Un formato sencillo: entrada asequible y horario de aperitivo

La fórmula se apoya en un precio de entrada de 2,50 euros, que podrá adquirirse directamente en el mercado cada uno de los días. Las catas se desarrollarán en horario de aperitivo, de 12.30 a 14.00 horas, con la intención de concentrar el tirón en el tramo en el que la ciudad ya empieza a pensar en el vermú y en la mesa. Y con un cambio relevante respecto a otros años: el evento, que solía celebrarse en Navidad, se traslada ahora al periodo previo a la Semana Santa.

Las Mañanas del Mercado

Carnaval, vermut y Semana Santa: el menú del calendario

El programa anunciado propone tres citas con personalidad propia. La primera se centra en sabores de carnaval: orejas y dulces de la Confitería del Esquiador, maridados con licores Cervato (de chocolate blanco y mango). El acompañamiento musical también mira a esas fechas: dos murgas de Zamora y música carnavalesca para redondear un ambiente festivo.

La segunda jornada da un giro hacia el aperitivo más clásico: vermut Bendita Locura y queso Vicente Pastor, con denominación de origen zamorana. En este caso, la música se mantiene “como una sorpresa”, según la información facilitada, buscando ese punto de expectativa que empuja a acercarse para descubrirlo allí.

Y la tercera cita se reserva para el sábado de Pasión, el 28 de marzo, con un guiño directo a la mesa de Semana Santa: potaje de vigilia con garbanzos de Fuentesaúco elaborado por el Asador Ariza, vino Díscolo 5 de Copas y aceitadas. La parte musical la pondrá la Banda de Música de Zamora, un acompañamiento que encaja con el tono más solemne —y más de tradición— de esa recta final antes de la Semana Santa.

Más que una cata: la excusa para volver

Detrás del cartel y del “plan de sábado”, el Ayuntamiento apunta a una idea que no siempre se dice en voz alta: el mercado necesita razones para que la gente entre. No solo por el precio, ni por la calidad —que en el comercio de proximidad suele ir de la mano—, sino por algo tan básico como el hábito. ‘Las Mañanas del Mercado’ juegan precisamente con eso: con la costumbre que se había ido perdiendo y con la posibilidad de recuperarla a través de una experiencia breve, asequible y compartida.

La degustación, al final, es el gancho. La compra, el objetivo. Y la música, ese empujón que convierte un recado en una pequeña salida. Si funciona, el mercado habrá ganado algo más que tres sábados animados: habrá recuperado presencia en la agenda doméstica de la ciudad.