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En el campo, la jornada no entiende de horarios ni de pasillos cómodos. Hay maquinaria, naves, accesos difíciles y tareas en las que un fallo puede acabar en accidente. Con esa realidad como telón de fondo, la Diputación de Zamora ha anunciado una nueva convocatoria de subvenciones para reforzar la seguridad y la salud laboral en explotaciones agrarias del medio rural.

La línea de ayudas cuenta con una dotación total de 662.000 euros. Se dirige a centros y lugares de trabajo agrarios situados en municipios de menos de 2.000 habitantes de la provincia.

La convocatoria la ha presentado el presidente de la Diputación, Javier Faúndez Domínguez, acompañado por representantes de Asaja, UPA, COAG y UCCL. Antes del anuncio, mantuvo una reunión con las organizaciones para recoger sugerencias y aportaciones.

Faúndez ha defendido que la institución mantiene un diálogo “permanente” con el medio rural. Y ha resumido el enfoque de estas ayudas con una frase: “Invertir en seguridad y salud laboral es invertir en personas, en dignidad profesional y en futuro para nuestros pueblos”.

Hasta 20.000 euros por beneficiario

La convocatoria permitirá una inversión máxima de hasta 20.000 euros por beneficiario. La ayuda financiará hasta el 50% del coste de las actuaciones.

Además, tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. El plazo para ejecutar las inversiones se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2028.

El presidente provincial ha anunciado también que en 2027 se compromete a realizar una aportación económica adicional si se agota la partida inicial prevista. La previsión es que la convocatoria se publique en el Boletín Oficial de la Provincia en los próximos dos meses.

Qué se podrá financiar

Las ayudas buscan actuaciones que mejoren de forma directa las condiciones de seguridad y salud laboral en explotaciones agrícolas y ganaderas.

Entre las inversiones subvencionables figura la adquisición o adaptación de maquinaria propia de la actividad. Por ejemplo, equipos modernos para la retirada de animales muertos de las instalaciones.

También se incluye el acondicionamiento de naves de producción agropecuaria. Y la mejora de lugares de almacenamiento, como armarios destinados a fitosanitarios.

El listado contempla además la mejora de accesos a las instalaciones. Desde barandillas hasta la eliminación de escaleras o la construcción de rampas.

Y se podrán subvencionar medidas de seguridad en vehículos agrarios, como sistemas antivuelco o sistemas acústicos de marcha atrás, entre otras actuaciones.

Requisitos y criterios de prioridad

Entre los criterios de prioridad que podrán establecerse, se tendrá en cuenta que la empresa tenga su sede social en un municipio de menos de 2.000 habitantes. Y que el centro o lugar de trabajo objeto de la actuación se ubique en uno de esos municipios.

Los gastos subvencionables deberán situarse entre el 1 de enero de 2026 y el 30 de septiembre de 2028.

Los representantes de Asaja, UPA, COAG y UCCL han agradecido la implicación de la Diputación. Y han valorado “muy positivamente” una línea de ayudas que consideran necesaria para prevenir riesgos y mejorar las condiciones de trabajo en las explotaciones.

Reunión con el sector quesero

Tras la presentación, Faúndez y los representantes agrarios se reunieron con responsables de las principales industrias queseras de la provincia.

En el encuentro se abordó la falta de producción de leche en Zamora, especialmente de leche de cabra. Una carencia que obliga a comprar materia prima en otras provincias para atender la demanda.

Faúndez puso en valor el sector quesero zamorano. A su juicio, “cierra el ciclo productivo en la provincia, genera valor añadido, empleo y riqueza, y contribuye de forma decisiva al asentamiento de población en el medio rural”.