Alfonso ha dedicado más de tres décadas de su vida a sacar adelante la mítica bocatería Carpanta en Benavente. Posiblemente pocos benaventanos o visitantes no se hayan sentado en el pintoresco local de la calle Mazo de Santo Domingo, sobre todo, tras una buena fiesta.
Pero el hostelero decidía colgar el delantal el pasado 11 de enero. Una decisión que anunció días antes a través de las redes sociales del establecimiento y donde reconocía que "cuesta encontrar palabras para resumir todo lo que habéis significado para mí".
Alfonso explicaba que a muchos de sus clientes les había conocido siendo niños, luego adolescentes y "ahora llegáis con vuestros hijos".
Para el hostelero benaventano "ver todo ese camino" tras la barra del Carpanta "ha sido un privilegio que no se paga con nada".
Este benaventano también explicaba que el Carpanta había sido mucho más que un trabajo, asegurando que "ha sido mi casa".
Además de reconocer con especial cariño a "toda la gente que ha formado parte del equipo a lo largo de los años. Gracias a todos por acompañarme en este camino y por hacer que Carpanta sea lo que es".
Y si Alfonso adoraba a sus clientes y a sus trabajadores, el amor era recíproco. Y es que el último día de servicio, el hostelero encontró entre las mesas del local una carta anónima donde expresaba su gratitud hacia Alfonso.
"Te he visto tantas veces y, aun así, desconozco cómo te llamas. Hoy no solo cierras una persiana, sino que dejas un vacío enorme en el corazón de Benavente y en el de todos los que hemos crecido entre tus mesas", indicaba la misiva.
El texto recordaba los primeros recuerdos en el local, los cumpleaños celebrados, las tardes con amigos y, sobre todo, que "gracias a precios siempre justos, siempre teníamos un sitio donde ir, donde refugiarnos y donde celebrar la vida sin que el bolsillo fuera un impedimento. Eso es algo que los jóvenes de esta ciudad siempre te agradeceremos".
Alfonso se ha mostrado muy emocionado por la carta y ha contestado a ese anónimo para darle las gracias por sus palabras. El hostelero considera que "por personas así y detalles como este, este trabajo merece la pena".
