“Me defino como un canario-manchego y, ahora, como un abulense-pucelano. Una persona alegre y extrovertida, siempre. No me enfado casi nunca porque el enfado consume energía y la necesito para mi Comandancia”, asegura Gustavo Dorda Medina en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Él es el nuevo jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid. El pasado 4 de septiembre de 2026 tomó posesión y el 18, del mismo mes, se celebró el acto público.
Nació en Las Palmas de Gran Canaria y ahora vive en Valladolid. Tiene 51 años y es doctor en Derecho por la UNED. Además, cuenta con varios másteres. Es una persona formada que cuenta con 31 años de experiencia en la profesión, desde 1995.
“Me encanta la bicicleta de montaña. Uno o dos días a la semana intento salir, cuando el trabajo me lo permite”, nos cuenta tras abrirnos las puertas de su despacho para analizar la situación de la Benemérita y conocer sus planes tras tomar posesión.
Con él charlamos de todo. De su vida, de la situación actual en la provincia, de la plantilla, los índices de cobertura y muchas cosas más.
“Trabajo para que la plantilla esté lo más cubierta posible”, afirma nuestro protagonista.
P.- Cuenta con 30 años de experiencia. Casi nada.
R.- Así es. La experiencia se gana con el paso del tiempo y de los años. Con ella, la toma de decisiones se acelera. Todos estos años me han hecho ganar fluidez a la hora de optar por tomar una u otra decisión, especialmente en situaciones de emergencia.
P.- Su formación civil, como doctor en Derecho, ha sido calificada como un valor añadido por la Subdelegación del Gobierno. ¿Cómo influye esta base jurídica a la hora de dirigir operativamente una comandancia?
R.- Lo que más me llena es la dirección operativa de la Comandancia de Valladolid. Las incidencias, la gestión de tráfico, las investigaciones y el servicio al ciudadano. Sin embargo, lo verdaderamente complejo es la gestión de recursos humanos y materiales. Nosotros nos regimos, para el funcionamiento de nuestra organización, por el derecho administrativo y ahí es donde es importante conocer el Derecho.
P.- Ha pasado los últimos cinco años al frente de la Comandancia de Ávila. ¿Qué grandes lecciones o estrategias aplicadas allí considera totalmente exportables a la provincia de Valladolid?
R.- La Guardia Civil, sobre todo en zonas más rurales, ofrece un servicio de presencia y atención al ciudadano que va más allá de lo meramente policial. Algo como charlar con la patrulla es muy importante para la gente que vive en esas zonas. Algunos programas de atención al medio rural, con los que contábamos en Ávila, los quiero exportar para la provincia de Valladolid.
P.- Cuenta con experiencia como piloto en el Servicio Aéreo. ¿Qué papel cree que juegan los medios aéreos y tecnológicos en la persecución de delitos en llanuras agrícolas como las de Valladolid?
R.- Hoy en día contamos con algo muy positivo que no se tenía años atrás como es el uso de los drones. Con vuelo diurno y nocturno y una gran disponibilidad en la provincia de Valladolid. La Guardia Civil ha hecho un gran esfuerzo en desplegar drones en todas las comandancias del país. Esto me permite vigilar los robos en el campo, también controlar el furtivismo o los vertidos y algo muy importante como es la atención en emergencias.
P.- ¿Cuáles de esos trabajos en emergencias destacaría en lo que al uso de drones se refiere?
R.- Trabajos en incendios forestales, búsqueda de personas desaparecidas o trabajos en inundaciones como las que estamos sufriendo en el levante, cada vez, con más frecuencia.
P.- Ha participado en misiones internacionales en El Líbano
R.- La del Líbano tiene un ámbito diferente. Dentro de los Cascos Azules como fuerzas de interposición entre Líbano e Israel. El nombre jurídico es ‘Mantenimiento de la Paz’. El papel que juega la ONU es muy importante. La población libanesa consideraba que con la presencia de los Cascos Azules tenía menos riesgo de sufrir ataques por parte de Israel. La mezcla de población, etnias y religiones que hay allí, convierten el terreno en un tablero de ajedrez muy complicado, tanto de analizar como de gestionar. Nuestra presencia allí, en resumen, contribuía a evitar una escalada de violencia mayor, aunque no siempre se conseguía.
P.- También ha estado en Senegal o Mauritania. ¿Cómo lo recuerda?
R.- En estos dos países luchábamos contra la inmigración ilegal. Localizábamos cayucos en el mar con la idea de rescatar a las personas que viajaban en ellos y atenderlas. Teníamos conocimiento de que fallecía gente en el mar.
P.- ¿Cómo se ha encontrado la Guardia Civil de Valladolid?
R.- He tomado el relevo de una persona que era un gran profesional como Andrés Velarde, que también venía de mandar en la Comandancia de Soria. El equipo que tengo aquí, ahora mismo, tiene mucha experiencia de mando en unidades de Castilla y León. Eso ayuda mucho.
P.- ¿Cómo piensa dar respuesta a las demandas de los ayuntamientos de la provincia que solicitan una mayor presencia física de agentes en las calles?
R.- La Comandancia no tiene competencias para determinar la plantilla de la propia Comandancia. Sí es parte importantísima de mi trabajo realizar estudios constantes sobre la plantilla, y analizar la evolución de indicadores que influyen en dicha plantilla. Después, mi misión es elevar esos informes y estar en contacto permanente con mi cadena de mando para trasladar todos los datos e ir pidiendo mejoras y correcciones allá donde sea necesario. Incluida la mejora de la cobertura en los puestos de las zonas más rurales.
P.- Los mayores del medio rural necesitan seguridad. ¿Qué directrices ha transmitido a las patrullas terrestres para este fin?
R.- Por ahora he pedido que se fomente el contacto directo y personal con la población. Que se bajen del coche y hablen con los vecinos de los diferentes municipios, siempre en la medida de las posibilidades que dé el servicio.
P.- Hablaba, al principio, de acercar hasta Valladolid algún programa que tenía implantado en Ávila.
R.- Me quiero traer de Ávila un plan que se llama ‘Agradecidos’. Nosotros, con el consentimiento de los mayores que lo deseen, y de forma voluntaria, contamos con datos de ellos y de sus familias y los visitamos para alertar, cuando haga falta, a sus familiares o a los Servicios Sociales. Así aprovechamos el despliegue diario de la Comandancia en la provincia. De momento estamos trabajando en ello.
P.- Valladolid cuenta con la particularidad del alfoz, pueblos dormitorio de gran población que rodean la capital. ¿Qué planes tiene para ajustar el despliegue de seguridad ciudadana a esta singularidad demográfica?
R.- Mi primera preocupación pasa por aumentar el grado de cobertura de la Comandancia. A nivel global, en toda la provincia. Especialmente en el alfoz, donde las variaciones de cobertura de plantilla tienen mayor incidencia en la evolución de la delincuencia de la demarcación.
P.- En su presentación habló de los delitos informáticos que representan ya más de uno de cada cuatro en la provincia. ¿Está muy preocupado por ello?
R.- Como matización, ya alcanzan el 29%. Claro que estoy preocupado por ello porque son delitos que no tienen prevención policial con patrullas y en los que tenemos que buscar vías de difusión con apoyo, por ejemplo, de los ayuntamientos y de otros planes activos como el ‘Plan Director’ que va dirigido a los jóvenes o el ‘Plan Mayor Seguridad’ a los más mayores. Hay que apostar por las campañas de concienciación sobre los riesgos que supone el uso de las nuevas tecnologías y la variación de las amenazas.
P.- Ante este volumen de infracciones por internet, ¿Potenciará el equipo de la Comandancia de Valladolid que se dedica a luchar contra estos delitos?
R.- Tengo que potenciarlo comisionando nuevo personal en el equipo que ha de ser detraído de otras unidades. Siempre hay que buscar el difícil equilibrio entre el patrullaje físico y el que se realiza en la red. Si tenemos un 29% de delitos relacionados con la ciberdelincuencia se tendrá que reforzar, ajustar al alza la plantilla de unidades dedicadas a la lucha cibernética.
P.- ¿Alguna otra medida para luchar contra esta lacra?
R.- Me gustaría destacar que, a la Guardia Civil, se le ha ocurrido ahora una de las mejores ideas de los últimos años como es la Cibercomandancia, ubicada, físicamente, en las dependencias del INCIBE de León. Una unidad de la Benemérita que está en las dependencias del INCIBE. Ahora, encontramos nuevos apoyos en nuestras investigaciones a la hora de modular el equipo de la Comandancia de Valladolid que permite afinar más la decisión. Es un apoyo externo básico.
Gustavo Dorda atiende a EL ESPAÑOL de Castilla y León en su despacho.
P.- La Comandancia abarca 221 municipios con algo más de 700 efectivos. ¿Son suficientes?
R.- Cualquier gestor público quiere más personal. Si dijera que no, mentiría. Más guardias civiles para mi provincia siempre redundará en una mejor seguridad. Hay que adaptar este anhelo a la realidad técnico policial y a las capacidades del Estado, que tiene muchos otros ámbitos en los que intervenir.
P.- Los estudios de cobertura son muy importantes.
R.- Entrando en el ámbito técnico policial, hablamos de los estudios de cobertura, que se mezclan con todo tipo de indicadores. Desde la dispersión de la población, al volumen de llamadas a la centralita, incidencias de tráfico, seguridad vial, delincuencia y ciberdelincuencia. Hacemos mención aquí a la ratio de agentes por habitante y al volumen de delitos por cada 1.000 habitantes en Castilla y León y Valladolid que están por debajo de la media nacional. Con estos datos, de estudios y análisis, se llega a la conclusión de que la plantilla de la Guardia Civil en Valladolid es, más o menos, la adecuada, pero hay que trabajar el tema de la cobertura en primer lugar, y luego abordar otras mejoras a medio plazo.
P.- ¿Entonces, la plantilla es suficiente, desde su punto de vista?
R.- La plantilla está adaptada, en cuanto a número, a los retos actuales, aunque hay que trabajar los índices de cobertura. Me preocupa que bajen o que no se cubran las vacantes. Hay que trabajar a futuro para cubrir las demandas de medios y de personal. En los años que he estado en la Guardia Civil en Castilla y León se han realizado ampliaciones de plantilla. La Benemérita tiene que seguir trabajando en este campo. Se está trabajando en futuras ampliaciones de plantilla, hablando de Valladolid.
P.- Y habrá agentes que pasarán a la reserva también.
R.- El hándicap que tiene la Guardia Civil es que hay muchos agentes que, en los próximos años, pasarán a situación de reserva y retiro. Va a haber que hacer un esfuerzo de formación muy grande. Se está planificando la ampliación de centros de enseñanza para poder absorber una tasa de reposición que se mantenga, al menos, en el 125%.
P.- Hay muchos retos futuros y hace falta el mayor número de agentes posible.
R.- Nuestra plantilla cuenta con un grado de cobertura del 80% en la actualidad. Tenemos una plantilla adecuada, siempre susceptible de mejorar. El primer paso que voy a intentar dar es el de incidir en el aumento del índice de cobertura. Tengo plantilla suficiente para mantener unos índices de delincuencia razonables, por debajo de la media nacional. La tengo, pero trabajo para que la plantilla esté lo más cubierta posible. La Guardia Civil es consciente de los retos futuros y trabaja honestamente en mejorar las plantillas y eso afectará, también, a Valladolid.
Otra imagen de Gustavo Dorda, jefe de la Guardia Civil de Valladolid.
P.- ¿Hay pueblos abandonados?
R.- Hay pueblos con índices de cobertura mejorables. Trabajaré en ello para que suban. La plantilla de la Guardia Civil en Valladolid, sin vacantes, estaría en unos 900 agentes. Ahora tenemos más de 700 trabajando. Es un 80%. Las vacantes las gestiona la Dirección General. Mi trabajo es elevar los estudios. Me gustaría estar por encima del 90% de cobertura.
P.- En sus primeras intervenciones mencionó su voluntad de dotar de los mejores medios humanos y materiales a los cuarteles. ¿Cuáles son los puestos ordinarios o principales que requieren una actuación o refuerzo de plantilla más urgente en este momento?
R.- Me preocupan Mayorga, Villalón y Mojados. No hay riesgo de cierre de ninguno. Ni intención ni interés. Queremos reforzar la plantilla y los cuarteles allí. El nuevo de Arroyo de la Encomienda ya está en funcionamiento. El de Aldeamayor de San Martín está en marcha. Es de agradecer los esfuerzos de los ayuntamientos por colaborar con la seguridad de sus municipios. En resumen, mi idea no es solicitar el cierre de ningún cuartel. El despliegue actual en la Comandancia de Valladolid me parece adecuado.
P.- ¿Qué más cosas le preocupan al nuevo jefe de la Guardia Civil en Valladolid?
R.- Sobre todo, ir avanzando en la mejora de la plantilla de la Comandancia, como cualquier gestor público.
P.- ¿Está bien remunerada la profesión? ¿Debería de hacerse un esfuerzo retributivo para los trabajadores?
R.- Igual que antes hablaba de las instalaciones y del personal y plantilla, creo que todo gestor público quiere que su personal esté lo mejor remunerado posible. No es competencia mía, pero es una profesión en la que los agentes están sometidos a un estrés especial. Cuando salen a la calle a patrullar, corren una serie de riesgos que en otras profesiones no existen. Tanto es así que, desgraciadamente, cada cierto tiempo se produce el fallecimiento de algún compañero en acto de servicio.
P.- ¿Cómo ha vivido el Caso Cuarteles?
R.- El primer pensamiento que me surge, hablando del Caso Cuarteles, es que mi institución tiene unos filtros internos muy desarrollados y eso es muy importante. Que el ciudadano vea que la propia Guardia Civil se preocupa mucho por detectar situaciones irregulares en su seno y lo lleva ante los jueces, que son quienes finalmente deciden. Además, sirve también para mejorar nuestros propios sistemas internos de gestión y gestión económica de infraestructuras. En los últimos años se ha avanzado en esto. El proceso es más complicado, desde el punto de vista administrativo, pero más transparente.
P.- ¿Cómo potenciará la colaboración con la Policía Nacional y las distintas Policías Locales de la provincia para evitar duplicidades en zonas limítrofes?
R.- Mi idea es establecer unas reuniones de coordinación que sirvan para mejorar la confianza personal entre los gestores de cada institución. Quiero fomentar la relación que ya existe con las Policías Locales apostando por esos lazos profesionales y personales. Son muy importantes tanto unos como otros.
P.- Objetivo y deseo que se marca mirando al futuro.
R.- Insisto en esa mejora de los recursos materiales y humanos de la Comandancia, que redundarán en la seguridad de los ciudadanos de la provincia.
